Bideoak Lehendakaritza Itunes
(*) Azpititulazio-zerbitzu hau sortzen da probetako software bertsio batekiko automatizatutako eran. Barka itzazue akatsak.

Lehendakariak plaka bat ezarri du “Alfredo Espinosa ospitalea” izenarekin Urdulizen eraikitzen ari den ospitalean

2012.eko azaroak 15
Transkripzioa
Bueno...Egunon guztioi eta mila esker hemen izateagatik.
Alfredo Espinosa Euskadiko historiaren funtsezko pertsonaia da.
Lehendakari Aguirreren sailburua,
osasun publikoaren defendatzaile sutsua,
gerra garaian ahulen babeslea
Gutxik egin dute, hain urte gutxitan, hainbeste.
Hala eta guztiz ere,
Espinosa ezezagun galanta da gure garaikideen artean.
Horregatik, bere izena gogoratu nahi dugu.
Horregatik, bere bisitza omendu nahi dugu.
Bidezko gizarte batek bere hiritar nabarmenak
oroitu behar dituelako.
Eta Alfredo Espinosa talde bikain honetan izan behar da.
Bere bizitza eredugarria izan zelako.
Berak defendatu zituen baloreak
-askatasuna, ongizatea, publikoaren defentsa-
guztiz beharrezkoak direlako gaurko egoeran.
Cuando hace dos años pusimos la primera piedra de este hospital,
dije que, de alguna manera, lo que hacíamos era
saldar una deuda pendiente con Bizkaia
y, más en concreto con esta zona de Uribe Costa,
que desde hacía mucho tiempo venía reclamando, y con razón,
una infraestructura sanitaria moderna y propia como ésta.
Y esa ha sido nuestra política en el ámbito de la salud:
no recortar, no privatizar, sino extender derechos y prestaciones;
distrubuir geográficamente las infraestructuras
para adaptarlas mejor a las necesidades;
y racionalizar un servicio público
que debe mantener su universalidad e ir mejorando su calidad
para seguir siendo soporte de igualdad
de igualdad de la ciudadanía ante la enfermedad.
Porque ésto que chillan ahí (se oyen voces en el exterior)
no es una protesta contra este gobierno,
es la banda sonora de este gobierno.
Porque este gobierno no ha recortado en los servicios públicos.
Este gobierno no ha privatizado, en abasoluto,
ningún servicio, ninguna prestación pública,
sino que las hemos defendido con uñas y dientes.
Las hemos mantenido y las hemos mejorado.
Y esta instalación, este hospital de Urduliz
es una clara muestra de lo que ha defendido este gobierno.
Que miren en otros lados,que miren en otras comunidades
qué es lo que se está haciendo
y que comparen con lo que hemos hecho y con lo que hacemos en Euskadi.
Porque defendemos lo público como garantía de igualdad y de solidaridad.
Por eso digo que no protestan contra este gobierno,
sino que lo que hacen es poner banda sonora
a lo que ha sido leit motiv, precisamente, de este gobierno.
Y, por cierto, esperamos que siga siendo así en el futuro;
que de verdad haya líneas rojas en los servios públicos
para seguir manteniendo nuestro pequeño Estado del Bienestar,
ante una ola evidente de desmantelamientos y de recortes.
Pero con este hospital, no sólo cubrimos un déficit evidente en lo asistencial,
sino que también cubrimos un déficit en lo simbólico,
porque, como se ve, aunque todavía quedan trabajos para terminar las obras,
hoy hemos venido a saldar otro tipo de deuda,
menos tangible, pero también importante.
Y es la deuda que la sociedad vasca y sus instituciones tienen con Alfredo Espinosa.
Porque corresponde a una sociedad que se dice justa, a una sociedad decente,
tener memoria y rendir homenaje
a quienes han sido sus ciudadanos más ilustres.
Ponemos placas en los edificios o nombres a las calles,
no como un mero ejercicio decorativo,
sino porque creemos importante recordar a ciertas personas,
destacarlas por encima de otras
por su trayectoria profesional, por su legado,
por entender que en su espejo podemos ver reflejados valores y actitudes
que son muy necesarias en la sociedad actual.
Y el caso de Alfredo Espinosa es especialmente llamativo.
Porque siendo una figura tan relevante de nuestra historia cercana,
por desgracia, no forma parte del imaginario popular vasco.
El médico de los pobres.
Consejero del primer Gobierno Vasco
-y único entre sus miembros fusilado por las fuerzas franquistas-.
Responsable de la Cruz Roja en Euskadi durante la Guerra Civil.
Modernizador de la sanidad pública en tiempos de penuria.
Persona de gran humanidad,
que se afanó en atender niños, refugiados, presos
en medio de una guerra injusta y cruel.
Y que, incluso en sus últimas horas, a punto de ser asesinado,
siguió haciendo gala de una dignidad y de una entereza extraordinarias,
tal y como manifiesta esa frase que aparece en esta placa.
La historia no ha otorgado a Alfredo Espinosa
el protagonismo que se merece.
Pero hoy podemos decir que pocas personas, en tan corta vida,
hicieron tantos méritos para ser recordados.
Y, desde luego, mi gobierno ha queriro hacerlo
y hemos hecho un especial esfuerzo por restañar esta herida.
Impulsamos la exposición "Alfredo Espinosa: Un republicano al servicio de Euskadi",
abierta en Bilbao y que recorrió varios de nuestros pueblos y ciudades.
El pasado 26 de junio acordamos en Consejo de Gobierno una Declaración Institucional
para recordar su ejemplar trayectoria política, social y humana.
Le homenajeamos,
junto con el resto de miembros del primer Gobierno Vasco, nuestros padres fundadores,
en la entrega de la Cruz del Árbol de Gernika del Lehendakari Aguirre.
Y hoy, aquí, bautizamos con su nombre el futuro hospital de Urduliz.
Estos no son gestos vacíos.
Muy al contrario.
Son iniciativas de profundo contenido político.
Porque nadie puede determinar cómo nos recordará la historia en el futuro.
Nadie puede asegurar cuáles serán los valores y los principios
que reinarán en la sociedad de las generaciones futuras.
Pero corresponde a las instituciones, como gerentes y responsables de la cosa pública,
fijar las bases para garantizar
la convivencia presente y la dignidad de la sociedad futura.
Corresponde a las instituciones asumir el liderazgo
en la promoción de unos valores éticos y democráticos
que hagan más habitable el mundo que nos ha tocado vivir.
Durante estos últimos cuatro años
mi gobierno ha tenido claro cuáles son sus prioridades en este campo:
la libertad, la solidaridad, la defensa del espacio público,
la protección de los más débiles
Criterios fundamentales para hacer frente a los problemas
que tenemos hoy y que no son pocos.
Valores, a partir de los cuales, queremos construir una sociedad más justa
y son los principios que defendió, antes que nosotros, Alfredo Espinosa.
Por eso, escribimos su nombre en una placa.
Porque creemos que su legado puede y debe servir de ejemplo
para quienes hoy cogen su relevo.
Porque queremos que la gente conozca a Alfredo Espinosa.
Porque cada persona que pregunte quién fue,
es una nueva persona a punto de conocer la historia
de un hombre justo, solidario honrado y valiente.
Una de esas personas que necesitamos hoy en día,
cuando precisamente
la justicia, la solidaridad, la honradez y la valentía,
son los principios que necesitamos para enfrentarnos
a una crisis que está intentando instalar los principios contrarios.
Por eso, el ejemplo de Alfredo Espinosa será una buena guía
para caminar en estos tiempos inciertos
y, por eso, es un orgullo poner su nombre a este hospital.
Eskerrik asko.
Oraindik ez dago iruzkinik
  • Faceless avatar thumb 70
    Zerbait esan nahi duzu?… iruzkindu bideo hau
Ekitaldiko kargudunak
(IX legealdia 2009 - 2012)