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Encuesta sobre Capital Social 2007

27 de enero de 2010

La población vasca se manifiesta bastante feliz y saludable, con una media de notable (7,1 puntos)

 

El tamaño de la red de familiares y amigos es de 22 personas, pero los amigos resultan ser homogéneos

 

La población vasca se siente feliz y saludable en gran medida, alcanzando 7,1 puntos de media sobre un máximo de 10, de acuerdo con la Encuesta sobre Capital Social realizada por Eustat.

 

El capital social es entendido como un recurso al que se accede cuando se dispone de redes personales amplias con las que se participa activamente en los distintos ámbitos económicos y sociales, en un ambiente de confianza y que puede facilitar el desarrollo personal y social, así como el desarrollo económico de una sociedad.

 

En concreto, en la encuesta realizada por Eustat, el capital social está concebido como un conjunto de dimensiones de relación y participación social, alguno de cuyos indicadores se resumen en el gráfico siguiente, con las puntuaciones medias obtenidas.

 

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En el apartado de felicidad se pregunta por la salud, la satisfacción con la vida y los ingresos económicos.

 

En este sentido puede tener, y tiene, una relación con los ingresos, que se refleja en el hecho de que la clase social sea la variable más relevante; presenta una diferencia máxima entre el valor que toma en la clase social baja (6,2) y en la alta y media-alta (7,7).

 

La relación aparece más diluida al considerar la relación con la actividad donde los más felices, junto a los estudiantes (7,5) son los ocupados (7,3) y los que menos los pensionistas (6,4) y jubilados (6,8), reflejando el peso de la salud en su autoevaluación.

 

La importancia que toman las variables de tipo y tamaño familiares tendrían que ver con la incidencia de la soledad en la consideración de la satisfacción, al ser las parejas solas (7,2) o con hijos (7,1) los más felices y las familias unipersonales (6,6) y residentes en colectivos (6,6) los que menos.

 

Los indicadores más relacionados son los de cohesión social y de seguridad. La cohesión social produce diferencias en felicidad desde el 6,3 (baja cohesión) al 7,5 (alta cohesión) y la seguridad un poco mayores: del 5,8 (baja seguridad) al 7,2 (alta seguridad).

 

La red de familiares y amigos es grande, pero peca de escasa heterogeneidad

 

La población vasca cuenta con una media de 22,5 personas a su alrededor entre familiares y amigos, de los cuales una docena forman el núcleo más próximo con el que se mantienen unos lazos más estrechos.

 

Entre las variables socioeconómicas resulta especialmente discriminante el tipo de familia, ya que las parejas solas se aproximan a los 24 familiares y amigos y las unipersonales se quedan en 18,7 mientras que las personas que no viven en familias sino que tienen su residencia en establecimientos colectivos apenas superan los 14.

 

A continuación se sitúa la relación con la actividad, ya que los pensionistas tienen de media 19,7 familiares y amigos en tanto que los estudiantes superan los 24,1.

 

Este tamaño está correlacionado con la confianza en las redes, de forma que quien tiene poca confianza tiene menos familiares y amigos que quien tiene mucha, oscilando entre 18,3 y 24 respectivamente. Algo similar ocurre con el indicador de felicidad y salud, ya que los muy felices (23,5) tienen una red más amplia que los poco felices (17,9).

 

Se indica también que un cuarto de las personas cuentan con una red de tamaño bajo (0-14), la mitad con una de tamaño medio (15-29) y el resto con una de tamaño alto (30 y más). Si nos fijamos en este último grupo, vemos que varía mucho con las variables de tipo de hogar y relación con la actividad, pero también con otros; así la clase social alta y media-alta presenta un 26,6% de tamaños altos de red, frente al 18% de la baja, los nacidos en el extranjero tienen red de tamaño alto sólo en el 14,3% frente al 26,5% de los nacidos en Bizkaia y el 24,5% de los de Álava y los asalariados eventuales el 7,3% frente al 28,2% de los empresarios.

 

Teniendo en cuenta ahora sólo a los amigos, se ha considerado en la encuesta la homogeneidad o heterogeneidad de los mismos. Para la población en su conjunto la homogeneidad toma un valor medio de 6,0 lo que significa que casi dos tercios de las personas sólo tienen amigos que son iguales a ellos en cuanto a creencias religiosas, nacionalidad, posición social o tendencia política.

 

En sentido inverso, puede verse que las redes más heterogéneas las tienen sobre todo los nacidos en el extranjero, por razones obvias, junto a los universitarios, profesionales y directivos, la clase alta y media-alta y los empresarios.

 

En el extremo opuesto, con redes más homogéneas se encuentran los que tienen estudios primarios o menos, realiza labores del hogar, tienen 55 años o más, son inactivos, han nacido en otras provincias o están viudos, separados o divorciados.

 

La homogeneidad de la red de amigos también aparece relacionada con la participación social y política, de forma que la red es menos homogénea si la participación es alta (3,3) que si es baja (6,2) y, de forma más evidente, con la ayuda prestada, ya que cuando es mucha (4,6) la red es menos homogénea que cuando es poca (7,0).

 

La dimensión de confianza presenta valores modestos, apenas por encima del aprobado

 

La confianza que manifiesta la población vasca varía según se hable de la gente en general (5,8), de las distintas profesiones (5,1), de las redes familiares y de amistad (6,9) o de las instituciones (4,7), situándose esta última por debajo del aprobado.

 

Entre las instituciones se incluyen no sólo los distintos niveles de la Administración Pública, sino también sindicatos y partidos políticos, la policía, el ejército, la banca, la Iglesia Católica o las ONGs, siendo la confianza en cada institución variable, desde un mínimo de 3,1 puntos en el caso de los partidos políticos o 3,4 en el ejército hasta un máximo de 6,1 puntos en las Organizaciones no gubernamentales, 5,6 en la Ertzaintza y 5,5 en las organizaciones benéficas como Cáritas, pasando por valores intermedios en el caso de los sindicatos (4,6) o los tribunales de justicia (4,7).

 

En el caso de la Administración Pública, la mayor confianza la recibe el Gobierno Vasco (5,4), seguida por los Ayuntamientos (5,1), la ONU (4,8), la Comisión Europea (4,7) y, en último término, el Gobierno Español (4,2).

 

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Los nacidos en el extranjero son quienes más confían en las instituciones (5,7), las aprueban los nacidos en otras provincias españolas, jubilados, pensionistas y quienes realizan las tareas domésticas, los que no han superado los estudios primarios y los de 65 años o más.

 

En el otro extremo (con calificaciones por debajo de 5) se encuentran los euskaldunes- entendidos como quienes contestaron la encuesta en euskera-, los adultos de 25 a 34 años, los solteros, los técnicos de apoyo, los ocupados, los nacidos en Gipuzkoa y los que tienen estudios profesionales o universitarios.

 

La confianza en las instituciones está muy correlacionada con la confianza en las profesiones y con la confianza en general, de forma que si la confianza en las profesiones es alta, la confianza en las instituciones es igualmente alta (6,9) y baja en el caso contrario (2,8); en el caso de la confianza en general los valores de la confianza en las instituciones oscilan entre 3,2 si aquélla es baja y 5,5 si es alta. También hay una relación esperable con la corrupción, ya que quienes la creen alta (3,8) confían menos en las instituciones que los que la creen baja (5,5).

 

La participación social se centra en la electoral, con mínima presencia de asociaciones

 

La población vasca declara una participación electoral elevada, con un valor medio de 7,6 lo que vendría a suponer haber votado en 3 de las 4 últimas elecciones habidas. También se manifiesta interesada en temas socio-políticos en los distintos ámbitos que le atañen (5,8), pero su participación social y política es escasa (1,2 puntos de media) y casi nula su participación en asociaciones (0,8 puntos).

 

Tomando como referencia la participación en actividades de índole socio-político, las variables que más discriminan resultan ser el nivel de instrucción y la edad. Respecto al nivel de instrucción las diferencias oscilan entre un mínimo de 0,7 puntos para los que tienen estudios primarios o menos y un máximo de 2,0 para los que alcanzan el nivel universitario.

 

En cuanto a la edad, el valor mínimo cae a 0,5 para las personas de 65 y más años siendo cercano a 1,5 para los demás grupos de edad, entre los 15 y 50 años.

 

Respecto a la participación en asociaciones, sólo llegan al valor medio de 1 los directivos y profesionales, los universitarios y la clase social alta y media-alta.

 

Además de la clara relación de la participación socio-política y la participación en asociaciones, que puede ser la vía o la razón de la primera en algunos casos; también se establece una relación entre la participación socio-política y el indicador de acceso a medios de comunicación, de forma que ambos varían en el mismo sentido, desde bajo (0,5) hasta elevado (1,0).

 

Abundancia de fuentes y escasez de información sobre los asuntos públicos

 

La población vasca se considera sólo medianamente informada (5,2 puntos en promedio) sobre los asuntos públicos que le conciernen y ello pese a la abundancia de fuentes de información de distinto ámbito territorial (7,5 de media) y la amplia utilización de los medios de comunicación (6,7).

 

En cambio, a la altura de 2007, se constata la aún escasa presencia de Internet y de los contactos virtuales (1,6 puntos de media).

 

En este tema hay notables diferencias entre los distintos grupos sociales, destacando las que introducen las variables edad y relación con la actividad; en efecto, los valores medios por grupos de edad oscilan entre 0,2 para los mayores de 65 años y 3,6 para los jóvenes de 15 a 24 y con fuerte gradiente conforme aumenta la edad; por su parte, la relación con la actividad presenta valores mínimos para las personas que realizan las tareas del hogar así como para los jubilados y pensionistas (0,4) frente a los ocupados (2,1), los parados (2,2) y, sobre todo, los estudiantes (3,6).

 

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Los contactos a través de Internet y redes virtuales están directamente relacionados con la intensidad de las relaciones personales, oscilando entre 0,9 cuando éstas son bajas y 3,4 cuando son altas, ya que es una de las vías por las que se materializan. También lo están, por razones menos evidentes, con la participación en asociaciones variando de 1,6, cuando ésta es baja a 3,5 cuando es elevada.

 

La población vasca se siente muy segura, pero su cohesión social apenas llega a 6 puntos

 

La cohesión social, la seguridad y la (ausencia de) corrupción constituyen dimensiones relevantes del capital social, destacando en el caso vasco la fortaleza del sentimiento de seguridad que se aproxima a los 8 puntos de media. La cohesión social, combinando proximidad, conflictividad y aceptación de las diferencias, bordea los 6 puntos. En cambio, se hace una valoración negativa de la corrupción, con 5,9 puntos, que muestra la creencia mayoritaria en la existencia de abusos de poder.

 

Las tres dimensiones presentan una notable homogeneidad social aunque se pueden notar algunas diferencias mayores en el tema de la seguridad, que aquí agrega los delitos reales con el temor a sufrirlos, con la seguridad en el empleo, frente a la enfermedad, la separación de la pareja y en los intercambios comerciales.

 

La población más joven (7,3) y los adultos de 25-34 años (7,4) se muestran algo menos seguros, junto a los parados y estudiantes (7,4), aunque todos superan el notable. Los valores más elevados de seguridad se encuentran entre los jubilados (8,3), los mayores de 65 años (8,2), las personas que se encargan de las tareas domésticas (8,2) y los que utilizan el euskera para responder a la encuesta (8,2).

 

Entre los indicadores restantes de capital social los más próximos a la seguridad son la cohesión social -cuanto mayor cohesión mayor seguridad, oscilando de 6,9 a 8,3- y la felicidad y salud -a más felicidad más seguridad, con variaciones de 7,2 a 8,0- aunque aquí podría pensarse en un sentido causal inverso.

 

Nota: Eustat realizó esta encuesta sobre el capital social, en estrecha relación con la Fundación BBVA y con algunos institutos de estadística de CC. AA. y de España.

 

Eustat realizará una presentación de la operación en el marco del VIII Congreso Vasco de Sociología, el día 12 de febrero.



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