¡Dona sangre!
qrcode

Emakunde apoyará mañana en Hondarribia la participación igualitaria de las mujeres en el alarde

7 de septiembre de 2022

La directora de Emakunde, Izaskun Landaida, y la secretaria general, Zuriñe Elordi, acudirán mañana jueves, 8 de septiembre, a la celebración del Alarde en Hondarribia para mostrar su apoyo a la participación igualitaria de las mujeres en el mismo. Emakunde mostrará con su presencia su apoyo al desfile de la compañía Jaizkibel, en el que las mujeres participan en igualdad, porque “la sociedad reivindica y demanda con más fuerza que nunca la igualdad de mujeres y hombres, y porque las tradiciones, siendo un elemento clave de cohesión social, deben  adaptarse a los nuevos tiempos para seguir promoviendo dicha cohesión”.

La  directora de Emakunde ha recordado que Jaizkibel lleva reivindicando la igualdad en la fiesta desde hace 25 años y ha agradecido su constancia y compromiso. En este marco, considera importante que cada vez sea más numerosa la participación en esta compañía y tilda de  esperanzadora también la muestra pública realizada el pasado viernes por un buen número de vecinas y vecinos de Hondarribia apoyando la convocatoria de la  asociación de jóvenes de la localidad “Guztion alardea” que reivindica “un alarde de todos y todas y para todos y todas”, en consonacia con los nuevos tiempos. Landaida considera clave que el proceso que empuje a la fiesta de Hondarribia a la igualdad  “se impulse desde Hondarribia, y, la juventud lo ve claramente”. Por lo tanto, “es clave que los agentes que participan en los alardes además de  todos los grupos políticos municipales del Ayuntamiento, así como la ciudadanía, impulsen el avance por este camino iniciado”.  

La directora, Izaskun Landaida ha recordado que “otras localidades ya están adaptando sus tradiciones para adaptarse a los nuevos tiempos y a la  igualdad”  y esto no es ir contra la tradición sino enriquecerla y supone, además, una estrategia para que puedan perdurar a lo largo del tiempo”.

En el informe “Estrategias para la participación de las mujeres en las fiestas locales de la Comunidad Autónoma del País Vasco”  encargado por Emakunde en el que se analizan procesos de cambio desarrollados en las fiestas nueve localidades vascas (Gasteiz, Amurrio, Laudio, Bilbao, Berriz, Gernika, Donostia, Tolosa y Antzuola), se observa cómo los municipios vascos están dando pasos hacia la igualdad en sus fiestas. “Esperamos que las experiencias recogidas en este estudio sirvan de estímulo para que otras localidades puedan adaptar también sus fiestas a la realidad social de nuestro tiempo”, ha apuntado la directora de Emakunde. En sus palabras, “la actualización de las fiestas en términos de igualdad es ineludible en términos de justicia social, como lo exigen las propias mujeres, el movimiento feminista y la sociedad en su conjunto”.

Un comentario
  • Foto Asier Garzia
    7 de septiembre de 2022

    El enfoque sigue siendo lamentablemente erróneo.
    En los Alardes, una gran cantidad de mujeres y hombres deciden de manera libre hacer un juego de roles determinado; en el llamado “tradicional” ellos desfilan, y una gran cantidad de mujeres, salvo el rol de la cantinera, asisten como espectadoras por voluntad propia.
    No es que el Alarde tenga que “consistir en eso”, pero dicho juego de roles se ha ido haciendo voluntariamente así, y le aporta un valor cultural apreciado por resaltar visualmente la diversidad y complementariedad de los géneros, como en cualquier escenificación actoral se emplean actrices y actores en proporción no necesariamente del 50%.
    Naturalmente, hay cada vez más mujeres que tienen otras sensibilidades y propuestas distintas, y al ser minoritarias pueden sufrir la presión y reprimir dichas sensibilidades, de modo que está bien que desde esta instancia se les anime a hacerlo a su manera si lo desean.
    En ese sentido, y sólo en ese, se puede hablar de una deseable igualdad cuantitativa de visibilidad y grado de actividad festiva (ya que objetivamente ser espectadora es algo más pasivo).
    Lo que no se puede insinuar es que haya un vicio de desigualdad sistémico en ello, salvando ese pequeño efecto de autorrepresión en una parte pequeña, si bien moderadamente creciente, de la población.
    Lo demás, el juego de roles segregado se hace de manera libre, deliberada, con las mujeres en igualdad de iniciativa y voluntad (así lo quieren) y con una coherencia histórica y artística, aun sin que vaya necesariamente a perderse eso si la fórmula se cambia y sin que tenga que imponerse la idea de alarde único sobre la idea de alardes variados que satisfagan todas las apetencias.
    Por tanto el mensaje que se debería transmitir es solamente el de animar a que quien tenga una idea de alarde con mujeres ejerciendo rol de personaje masculino, lo haga libremente, y quien lo desee hacer de la otra manera, lo haga también.
    Sólo un mensaje de apoyo a ambos modelos de manera ecuánime, es éticamente equilibrado y verdaderamente respetuoso con la igualdad.
    El otro tipo de insinuación es un error de enfoque que se salta la libertad y la dignidad de la voluntad individual y colectiva de las personas en lo referente a saber qué es lo más sano y ético que ha de hacer con su vida.

Los comentarios en este documento están cerrados
Cargos asistentes al acto