Los juzgados de violencia de género ganan espacio para garantizar la seguridad de las mujeres y evitar que coincidan con sus victimarios

1 de julio de 2021

• La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, interviene en la apertura del Curso de Verano de la UPV/EHU ‘Víctimas de violencia de género ante los cambios legislativos. ¿Leyes para las víctimas sin las víctimas?”
• “Ya tenemos habilitados espacios específicos para las víctimas en Vitoria-Gasteiz y en Donostia-San Sebastián. Este modelo cuenta con medidas de seguridad para garantizar la separación y protección de las partes”, ha dicho Artolazabal
• Su Departamento tiene obras programadas por un valor de 312.000 euros en 2021, y 200.000 euros en 2022

Donostia-San Sebastián, 01/07/2021


El Palacio Miramar de San Sebastián acoge desde hoy el Curso de Verano de la UPV/EHU Víctimas de violencia de género ante los cambios legislativos. ¿Leyes para las víctimas sin víctimas?, que se prolongará hasta mañana. El acto de inauguración ha contado con la participación de su directora, Izaskun Porres; del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana; así como de la consejera de Igualdad, Justicia y Política Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal.

En su intervención, la consejera de Igualdad ha puesto en valor el trabajo realizado desde Emakunde, “liderando el proceso participativo para la modificación de la Ley Vasca de Igualdad”; Satevi, donde “las víctimas encuentran apoyo e información” gracias al equipo multidisciplinar que atiende el 900 840 111; y la dirección de Justicia, con el Servicio de Atención a la Víctima, los programas Zurekin y Gakoa, los puntos de encuentro familiar o el sistema de Justicia Juvenil, que cuenta con un centro especializado en violencia de género.

En esta línea, Beatriz Artolazabal ha hablado de las reformas que se están llevando a cabo en los juzgados de violencia de género vascos, cuyo fin último es garantizar la seguridad de las víctimas. “Ya están habilitados espacios específicos para víctimas en los juzgados de violencia de género de Vitoria-Gasteiz y Donostia-San Sebastián”, ha explicado.

Con las obras de mejora, ha enumerado la consejera, “aumenta la superficie de los juzgados; se prevén salas de espera y de declaraciones diferenciadas para víctimas, victimarios y testigos; se incluyen aseos y cambiadores de bebés, una pequeña zona de juegos y un office con frigorífico, microondas y cafetera”.

Timbre del pánico e interfonos para aumentar la seguridad
El proyecto de reforma de las salas de espera para las mujeres víctimas de la violencia de género comenzó con una experiencia piloto en el Juzgado de Vitoria- Gasteiz. Las mejoras de este espacio se dividieron en dos fases: la primera, en 2017, con cerca de 35.000 euros de inversión, y la segunda, en 2019, con algo más de 39.000 euros.

A partir de ahí, se programó un calendario de actuaciones que ya ha atravesado el ecuador con los trabajos realizados en Donostia, Durango, Gernika, Irun y Tolosa durante 2020; con reformas en Amurrio, Balmaseda, Barakaldo, Getxo, Bergara e Eibar, a lo largo del otoño-invierno de 2021, y con la finalización del proyecto en los dos juzgados de Bilbao en el primer semestre de 2022. Las inversiones en estos espacios rondarán los 312.000 euros este ejercicio y los 200.000 el próximo año.
Junto a los espacios seguros anunciados por la consejera de Igualdad, Beatriz Artolazabal, la gran aportación de estos trabajos de reforma residirá en el evidente aumento de la seguridad para las mujeres víctimas de la violencia de género. Así, todos los juzgados dispondrán de timbres del pánico, que serán colocados en la sala multiusos, en las salas de entrevistas y en el propio mostrador del Juzgado. Una vez activado por la víctima ante una situación de riesgo, será el personal de seguridad y el policial asignado al citado Juzgado quien responderá a la solicitud de auxilio.

Junto a ello, cada sala contará con un interfono, que podrá ser usado para comunicar cualquier incidencia sin necesidad de salir del espacio y evitando la posibilidad de cruzarse con su victimario o el entorno de este. Asimismo, se realizan cuadrantes de horarios para evitar que haya coincidencias en los pasillos y se delimita un recorrido seguro para las víctimas, restringido, que las conduce directamente a la sala de espera.

Lo cierto es que los procesos relacionados con la violencia de género suelen prolongarse durante horas y que muchas de las denunciantes acuden con menores. Por ello, se consideraba una prioridad adaptar el espacio a la seguridad y a las necesidades de las mujeres y de sus hijos e hijas. “Son pequeños detalles para lograr espacios más seguros y amables”, ha dicho la Artolazabal durante su intervención en el acto inaugural del Curso de Verano.

“La violencia de género es una cuestión candente, que no remite y sobre la que es imprescindible poner una y otra vez el foco de atención, tanto en las políticas públicas como en el debate académico”, ha sentenciado la consejera de Igualdad.

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Cargos asistentes al acto