Es

San José muestra su satisfacción por la aprobación en el Parlamento Vasco de la Ley de Cooperativas que permitirá impulsar el desarrollo del cooperativismo en Euskadi

20 de diciembre de 2019

La Consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José, ha mostrado su satisfacción por la aprobación en el Parlamento Vasco de la Ley de Cooperativas de Euskadi, que permitirá impulsar el desarrollo del cooperativismo vasco. “La Ley de Cooperativas –ha destacado San José- establece un nuevo marco normativo certero, respaldado por el conjunto del sector cooperativo, que pasa a disponer de instrumentos eficaces para su sostenibilidad empresarial”.

Según la Consejera San José, la nueva Ley dota a las cooperativas vascas de cobertura jurídica y estabilidad para impulsar su desarrollo, reforzar sus señas de identidad y seguir creando empleos de calidad, asentados en valores y principios democráticos, participativos y solidarios.

En declaraciones a los medios de comunicación, una vez aprobada la Ley en el Pleno del Parlamento Vasco, San José, ha agradecido y valorado la labor realizada por los miembros de la Comisión de Trabajo y Justicia de la cámara y por los grupos parlamentarios que han ratificado el texto acordado. “Las cooperativas – ha añadido- han constituido un elemento clave para la mejora de la capacidad de recuperación de la economía vasca y son una pieza fundamental para el crecimiento sostenible e inclusivo de Euskadi”.

La Consejera también ha señalado que el número de cooperativas vascas supera la cifra de 1.600 y suman en Euskadi un total de 60.000 empleos, el 6% de la población ocupada y con importante presencia en el sector industrial. “Las cooperativas son la columna vertebral de la Economía Social de Euskadi – ha dicho- y la nueva Ley contemplada en el programa de Gobierno Euskadi 2020 incide en el objetivo de fomentar el modelo cooperativo vasco, mejorar su competitividad y adecuarlo a las nuevas coyunturas y mercados en los que tienen que competir”.

La nueva Ley de Cooperativas de Euskadi, aprobada hoy por el Parlamento Vasco, mantiene los elementos esenciales que definen a una sociedad como cooperativa, regula con precisión y detalle la utilización de la fórmula cooperativa, ofrecer seguridad jurídica respecto de la responsabilidad de los socios en relación con la imputación de pérdidas, precisa los deberes y la responsabilidad de los administradores, posibilitamodificaciones estructurales como la escisión y la segregación y ajusta la normativa cooperativa a las innovaciones introducidas por la normativa sobre contabilidad y auditoría de cuentas.

La Ley refuerza el gobierno cooperativo en línea con las novedades del derecho societario en la materia, revisa la configuración legal de determinadas clases de cooperativas para garantizar su acomodo al régimen orgánico y funcional cooperativo, como es el caso de las cooperativas de viviendas y las de transporte de trabajo asociado, e incorpora las cooperativas de fomento empresarial y las junior cooperativa, para dar cabida a nuevas realidades cooperativas.

En relación a los órganos sociales, se ahonda en el carácter auto­organizativo de las cooperativas y se flexibilizan aspectos como la celebración de la Asamblea General o la existencia del Consejo Social o la Comisión de Vigilancia, ajustando las funciones de los órganos sociales.

Respecto a la regulación del régimen económico con carácter general, se fortalece el patrimonio común cooperativo su sostenimiento y la continuidad empresarial. Se clarifica el régimen de imputación de pérdidas en relación con la responsabilidad de los socios; que afecta singularmente en los supuestos de insolvencia de la cooperativa. De igual forma se clarifica la naturaleza inembargable de las aportaciones de los socios al capital social frente a acreedores personales o la rehusabilidad de las aportaciones de los socios.

Otro aspecto importante en esta materia consiste en incrementar las obligaciones de la información con respecto de terceros no socios en las emisiones financieras y posibilitar con carácter general otro tipo de financiaciones. Además, en el ámbito societario, se facilita el carácter autogestionario de las cooperativas para su funcionamiento más operativo. En este sentido, se han revisado los criterios de reembolso en caso de baja de los socios; la reducción del capital social o de la actividad cooperativizada; o la incorporación de la figura de los liquidadores no socios en situaciones determinadas de crisis societaria.

OTROS ASPECTOS RELEVANTES DEL ARTICULADO DE LA LEY

REGULACION GENERAL

Respecto de la regulación de la sociedad cooperativa en general, señalar la incorporación de determinados elementos del nuevo gobierno corporativo como son los deberes de los administradores de lealtad, guardar secreto, conflicto de intereses, responsabilidad y forma de hacerlo efectivo. En el ejercicio del cargo de administrador, si bien la regla general es la gratuidad, se prevé la posibilidad de remuneración de los administradores, por lo que  se regula tanto su posibilidad, así como su cuantía, que en cualquier caso debe guardar una proporcionalidad razonable en relación a la importancia de la cooperativa, a su situación económica, y las actuaciones que realicen.

La Ley flexibiliza el ejercicio del cargo de administrador, acomodando a las necesidades concretas, en cuanto a su número y vigencia, incrementando su profesionalización, facilitando su funcionamiento, procurando la continuidad de la gestión cooperativa y estableciendo requisitos para su renuncia.

En relación con el Régimen Económico, respecto de la imputación de pérdidas y la limitación de la responsabilidad de los socios se aclaran los efectos económicos patrimoniales derivados de la personalidad jurídica, que afectan a su patrimonio como sociedad, con lo que responden frente a terceros: la responsabilidad de la cooperativa se limita a su patrimonio y la de los socios se limita a sus aportaciones al capital social.

NUEVAS POSIBILIDADES DE MODIFICACIÓN ESTRUCTURAL

Respecto de las “fusiones especiales” se clarifica la posibilidad de fusiones entre sociedades cooperativas y otro tipo de sociedad, civil o mercantil, e incluso otra entidad. Se posibilita un resultado no cooperativo, con solución idéntica al de la transformación y la escisión de la cooperativa en una entidad de otro tipo. En relación con la escisión se prevé específicamente la segregación, así como un resultado también no cooperativo consecuencia de la operación de escisión.  En este supuesto se regula una intervención del Consejo Superior de Cooperativas de Euskadi, similar al de la transformación para la puesta a disposición de los fondos cooperativos de carácter irrepartible.

MEJORAS EN LA REGULACIÓN DE LAS CLASES DE COOPERATIVAS

Respecto de las cooperativas de trabajo asociado, se incrementa en cinco puntos porcentuales, del 25% al 30%, el límite del trabajo no cooperativo prestado en la sociedad por los trabajadores por cuenta ajena y los trabajadores socios (TCA/TS), en respuesta a necesidades prácticas constatadas, para su aplicación no solo a las empresas cooperativas de producción industrial, sino también para las de prestación de servicios, cada vez más frecuentes. Con el mismo carácter de flexibilidad empresarial, aunque justificadamente, se ha ampliado el supuesto de excepciones a la base del cómputo para dicho ratio.

Por lo que respecta a las cooperativas de viviendas la nueva regulación se asegura que las decisiones básicas de la construcción y gestión se realicen por los propios cooperativistas, desde su constitución, con pleno conocimiento e información sobre sus derechos y obligaciones. Por ello, se exige que en el momento de constituirse, los beneficiarios de las viviendas y locales promovidos cooperativamente, deberán alcanzar como mínimo el 50% del total de los socios, de forma que ya desde su inicio asuman el riesgo empresarial y ostenten capacidad real de decisión. Por la profesionalidad que requiere la promoción inmobiliaria, se hace necesaria la contratación de una gestora que facilite la construcción y financiación de la cooperativa, pero asegurando que los contratos con terceros necesarios para la promoción, construcción y financiación se realicen por los propios socios cooperativistas usuarios.

En el ámbito de las cooperativas de transporte, junto a la modalidad integrada por profesionales del transporte, personas jurídicas o físicas, que desarrollan autónomamente dicha actividad, y la cooperativización de necesidades o servicios comunes, se ha previsto una segunda modalidad en la que la actividad de transporte pueda ser desarrollada colectivamente mediante la cooperativización del trabajo, en cuyo caso, se corresponde con la naturaleza y características de una cooperativa de trabajo asociado, donde los medios de producción son de la cooperativa, que es quien organiza el régimen de trabajo de sus socios trabajadores.

Las “junior cooperativas”, promovidas por estudiantes, se contemplan para la aplicación práctica de las habilidades y conocimientos adquiridos en los centros de enseñanza en los que los alumnos se encuentran matriculados, mediante el desarrollo de actividades económicas destinadas a la producción de bienes o prestación de servicios.

Dentro de los ajustes que se realizan en el ámbito de las cooperativas agroalimentarias, además de la propia denominación, destaca la relacionada con la situación jurídica de las personas socias que sean entidades de titularidad compartida, frecuente en el sector, así como su relación con la cooperativa, a efectos de seguridad jurídica.

INTEGRACIÓN Y AGRUPACIÓN COOPERATIVA

La principal novedad es la supresión de las corporaciones cooperativas, toda vez que su función puede ser desarrollada por los denominados grupos cooperativos que en función del grado de integración económica se clasificarán en grupos cooperativos por integración y grupos cooperativos por colaboración.

PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN DEL COOPERATIVISMO

En coherencia con el carácter de interés social de la promoción, estímulo y desarrollo de las entidades cooperativas, la Ley opta por el reconocimiento de la organización asociativa más representativa del cooperativismo respecto del conjunto del cooperativismo vasco como "agente social", y  como medida de fomento, para propiciar la presencia e interlocución del movimiento cooperativo vasco en los diversos ámbitos de consulta y decisión de los organismos de representación institucional correspondientes.

ASOCIACIONISMO COOPERATIVO

Respecto de las Federaciones de Cooperativas, se ha adecuado el límite mínimo de entidades asociadas para que la federación correspondiente ostente el carácter representativo “de Euskadi”, elevándose al 50% (anteriormente 40%).

AJUSTES TÉCNICOS

Documentación social y contabilidad: la nueva Ley introduce determinadas precisiones para la formulación de cuentas anuales de las cooperativas, en relación con el marco normativo de información financiera que les resulte de aplicación, el plazo para formularlas, así como los criterios generales en función de los cuales es obligatoria la auditoría de cuentas.

Todavía no hay comentarios
  • Faceless avatar thumb 70
    ¿Algo que decir?… comenta esta noticia
Cargos asistentes al acto