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Artolazabal: “Las Mujeres con Diversidad Funcional precisan una atención prioritaria que, gracias a la colaboración institucional, tercer sector social, empresa y sociedad, se está ofreciendo”

26 de junio de 2019
  • “El empoderamiento de las mujeres con discapacidad no es solo para las mujeres, es para toda la sociedad”
  • “A ellas les sobran las etiquetas limitantes pues ofrecen una serie de capacidades e inquietudes que la sociedad ha de saber aprovechar y atender”.
  • Comparecencia parlamentaria: “En Euskadi, una de cada diez mujeres tiene una discapacidad o situación de dependencia reconocida”

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La Consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal, considera que “el colectivo de Mujeres con Diversidad Funcional precisa de una atención prioritaria que, gracias a la colaboración institucional con el tercer sector social, el mundo de la empresa y la sociedad en general, se está ofreciendo, aunque queda tarea por delante”.

Junto a la Viceconsejera de Políticas Sociales, Lide Amilibia, y el director de Servicios Sociales, Emilio Sola, Artolazabal ha destacado, en el Parlamento Vasco, que “el empoderamiento de las mujeres con discapacidad no es solo para las mujeres, es para toda la sociedad ya que las mujeres con discapacidad ante todo son mujeres; no es preciso anteponer otras condiciones ya que a ellas les sobran las etiquetas limitantes pues ofrecen una serie de capacidades e inquietudes que la sociedad ha de saber aprovechar y atender”.

“En Euskadi, disponemos de una Ley para la Igualdad, que incorpora el concepto de discriminación múltiple. En este País desarrollamos unas Políticas de prevención y protección; de empoderamiento y capacitación y avanzamos en la estrategia para un proyecto de vida independiente, en consonancia con lo que plantea el movimiento de ‘vida independiente’. Se trata de un mayor empoderamiento de las personas con diversidad funcional, una mayor capacidad de elección, el reconocimiento de su derecho a la autodeterminación y el control de sus propias vidas” ha añadido Artolazabal.

Según ha recalcado Beatriz Artolazabal en la Cámara Vasca, “en esta área social hemos dado pasos importantes y quedan todavía otros por delante.  Creo que lo estamos haciendo bien entre todos. Estamos en el camino y queda tarea por delante. Instituciones y sociedad combatimos la potencial discriminación que sufren las mujeres con discapacidad y activamos medidas para superar la "invisibilidad" que padecen. Las mujeres con discapacidad tienen multitud de talentos y habilidades con los que enriquecen nuestra sociedad, por lo que hay que promover su contribución”.

Riesgos

“Las políticas educativas y laborales, inclusivas y accesibles, hacen que las mujeres con discapacidad puedan ejercer plenamente sus derechos. Lo más importante es que todos tomemos conciencia de ello” ha insistido la Sailburu Artolazabal.

Según Artolazabal, “las mujeres con diversidad funcional son personas con más riesgo de sufrir una discriminación múltiple y, por si esto no fuera poco, están más expuestas y son más vulnerables ante la violencia machista. Las políticas institucionales han de contemplar el género y la discapacidad de forma transversal. Para ello, es necesario trabajar de manera coordinada con las asociaciones y entidades del Tercer Sector Social que están en contacto directo con las mujeres con discapacidad”.

“El gran reto es el diseño de medidas que den respuesta no solo a las necesidades de la sociedad, sino que se adapten a las necesidades específicas de cada individuo. Todo ello desde el reconocimiento de la diversidad, tanto funcional, como de origen, procedencia, sexo o edad. Debemos ser conscientes y reconocer que los propios colectivos -mujeres, y personas con diversidad funcional- son diversos y heterogéneos” ha explicado la Consejera.

“Las administraciones, a la hora de articular servicios a la población, debemos hacerlo desde un planteamiento universal, humanista, y poniendo en el centro a la persona. A menudo, a las mujeres y a las niñas con discapacidad se les niega que son mujeres; únicamente se ve su discapacidad, sin concederles o negarles la condición de mujer” ha insistido la máxima responsable de las políticas sociales y del empleo en Euskadi.

Artolazabal ha detallado las políticas de prevención y protección; de empoderamiento y capacitación y las dedicadas a un proyecto de vida propio y autonomía que promueve el Gobierno Vasco.

 Entre las primeras ha citado datos que aportan distintas organizaciones y organismos, “y ahí, la conjunción de violencia de género y discapacidad es claramente preocupante: El 19,2% de la población femenina en el mundo tiene una discapacidad. 1 de cada 5 mujeres, es una mujer con discapacidad.  Pero no todas estas mujeres han nacido con una discapacidad ya que hay más mujeres con discapacidad que hombres con discapacidad. Esto se debe a la violencia y abusos que sufren las mujeres y de las personas con discapacidad, el 60% son mujeres y niñas”.

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“En Euskadi, una de cada diez mujeres tiene una discapacidad o situación de dependencia reconocida y por ello, sabemos que pueden estar en una situación de mayor debilidad. Somos conscientes que la vulnerabilidad de algunos colectivos de mujeres conlleva mayores tasas de violencia machista. El colectivo de mujeres con discapacidad, ya sea física, intelectual, psíquica o sensorial, es uno de ellos” ha indicado.

Según Artolazabal, “no solo se sufre violencia cuando te maltratan físicamente, cuando te controlan, te aíslan, te intimidan, te obligan a hacer cosas que no quieres sino, también, cuando te privan del apoyo que necesitas para comer, para la medicación, aseo personal, transferencias de la silla a la cama o de la cama a la silla, etc.  En esos casos podemos hablar de violencia porque los malos cuidados o la falta de cuidados son una de sus formas”.

“Desde el Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, trabajamos en coordinación con el resto de instituciones vascas para que todas las personas vivamos con igualdad de derechos y oportunidades apoyando a los colectivos más vulnerables, apoyándonos en principios de equidad y, muy importante, de la mano de las entidades del Tercer Sector Social que tanto valor nos aportan”.

En lo que se refiere a desarrollar de manera autónoma su proyecto de vida tras una agresión, Artolazabal ha recordado que “se ponen a disposición los siguientes recursos: Ayuda económica de pago único y Renta de Garantía de Ingresos (RGI); becas para estudios universitarios y no universitarios; ayudas en Vivienda y, en empleo y formación: tutoría para violencia de género en cada oficina de Lanbide”.

“De cara al empoderamiento de las niñas y mujeres con diversidad funcional, es necesario mencionar el trabajo que se desarrolla en el sistema educativo vasco ya que la educación inclusiva surge del convencimiento de que el derecho a la educación es un derecho humano básico de una sociedad más justa. Conviene asegurarse de que cada alumna, cada alumno, pueda alcanzar el nivel de desarrollo personal más alto posible sin que el entorno educativo obstaculice su progresión hacia la excelencia” ha insistido la Consejera Artolazabal.

“El Plan de Empleo y el Plan de inclusión del Gobierno Vasco incorporan esa medida transversal y heterogénea. El Plan de Inclusión tiene como base los principios recogidos en el Pilar Europeo de los Derechos Sociales donde se habla de la Igualdad de oportunidades. En el Marco de las Políticas Sociales y del Sistema de Servicios Sociales, en Euskadi, las entidades del Tercer Sector Social han puesto en marcha los servicios que se consolidan como servicios sociales de responsabilidad pública” ha puntualizado Artolazabal.

El Gobierno Vasco colabora con Fedeafes en la investigación de la violencia que sufren las mujeres con enfermedad mental y en el análisis de la oferta de recursos sociosanitarios. A su vez, la Estrategia Vasca para Personas Sin Hogar, incluye entre sus directrices la “Puesta en marcha de medidas específicas para facilitar el reconocimiento de las situaciones de discapacidad y dependencia de las personas en situación de exclusión residencial que puedan tenerlas”.

Medidas

También se articulan medidas que favorecen un desarrollo de vida independiente a las mujeres con diversidad funcional. Por ejemplo, desde la Dirección de Activación Laboral, existe una la línea de Orientación para el empleo destinada a personas con diversidad funcional, con un presupuesto –de 2019 a 2021- de 1.093.984 € y 32.176 horas de orientación. En lo relativo a proyectos singulares, línea compartida con la Dirección de Formación y RGI, las ayudas contemplan como colectivo prioritario a las personas con diversidad funcional.

En lo que se refiere al programa de Ayudas a la contratación para el fomento de empleo de personas con discapacidad en el mercado ordinario de trabajo se financia la contratación indefinida, actualmente un contrato a jornada completa con 3.907€  y si el contrato es a jornada parcial se financia de manera proporcional. Además, durante vigencia del contrato, las empresas acceden a bonificaciones en las cuotas empresariales de la Seguridad Social, incluidos accidente de trabajo y enfermedad profesional y cuotas de recaudación conjunta, en un 70% por cada persona trabajadora con discapacidad contratada menor de 45 años. En el caso de contratación de mujeres, el porcentaje es del 90%. En el programa de empleo con apoyos, la financiación se incrementa en un 10% si la persona contratada es una mujer.

La Unión Europea recibió en noviembre el mandato del Parlamento Europeo de combatir y prohibir todas las discriminaciones por razón de género o de discapacidad. “En Euskadi trabajamos activamente en ello. Instituciones y sociedad combatimos la posible discriminación que sufren las mujeres con discapacidad y activamos medidas para superar la "invisibilidad" que padecen” ha concluido Artolazabal.

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