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El Valle Salado de Añana, en proceso de recuperación

7 de marzo de 2011

Las obras, enmarcadas en el convenio de colaboración suscrito en 2009 entre URA- Agencia Vasca del Agua y Fundación Valle Salado de Añana, cuentan con un presupuesto total de 2,7 mill. de euros y contemplan la restauración de más de 300 eras

Los trabajos desarrollados durante 2010 se han centrado en el entorno del manantial de Santa Engracia, labores que finalizarán para junio de este año, dando paso a la segunda fase. La Fundación Valle Salado ha anunciado que hará entrega de una era a URA y al departamento de Medio Ambiente, respectivamente, como reconocimiento  a su colaboración en el proyecto.

Los trabajos que se están desarrollando en el marco de este proyecto, que cuenta con un presupuesto total de 2,7 millones de euros dispuestos por URA, derivan del convenio de colaboración firmado el 23 de diciembre de 2009 entre la Agencia Vasca del Agua-URA y la Fundación Valle Salado de Añana, con el fin de recuperar el extremo sur de Valle, donde se encuentran integrados los principales  manantiales hipersalinos existentes en el mismo.

El viceconsejero de Planificación Territorial y Aguas del Gobierno Vasco, Iñaki Atxukarro; el director general de URA - Agencia Vasca del Agua, Iñaki Urrizalki; y el director de la Fundación Valle Salado de Añana, Mikel Landa, han visitado esta mañana las obras del proyecto de restauración de manantiales y eras de la cabecera del Valle Salado de Añana donde han conocido de primera mano el desarrollo de las mismas.

Durante el año 2010 dieron comienzo los trabajos de la primera fase, que contemplaban tareas de desescombro, tomando medidas para evitar accidentes durante las labores de reconstrucción, limpieza de las zonas de almacenaje y superficie de las eras, y actuaciones de recuperación de algunas de las unidades productivas, pozos y manantiales, así como la reconstrucción de todos los almacenes de sal existentes en las socarreñas de las eras a intervenir.

El Viceconsejero de Planificación Territorial y Aguas, Iñaki Atxukarro, indicó que, según las previsiones de la Fundación Valle Salado, “estas  actividades de las fases I y II finalizarán a lo largo del  presente año 2011”.

Una vez terminada esta parte a lo largo de este año, en el 2012, las labores de restauración se trasladarán a otras zonas del Valle Salado, concretamente 95 eras en 2011 y 99 en 2012.

En definitiva, se rehabilitarán más de 300 eras, correspondientes al espacio más característico y emblemático del Paisaje Cultural del Valle Salado de Añana. Iñaki Atxukarro, señaló también que “a pesar de que hablamos de la rehabilitación de una parte muy pequeña del total de eras del entorno (hay cerca de 5.000 en su conjunto), se va a restaurar el doble de lo que se ha recuperado en los últimos 8 años, lo que da cuenta de una iniciativa de restauración sin precedentes en la historia reciente del Valle Salado”.

El director general de URA, Iñaki Urrizalki, destacó que, mediante la aportación económica realizada por la Agencia Vasca del Agua, se están financiando “una serie de obras tendentes a la recuperación del extremo Sur del Valle, donde se encuentran integrados todos los manantiales hipersalinos existentes”.

Además, Urrizalki ha indicado que el Valle Salado entra de lleno en las competencias de actuación de URA, “no sólo por tratarse de un humedal artificial único en sus características, sino además en tanto en cuanto este ámbito se trata de un Humedal Ramsar de importancia internacional desde 2002, reconocimiento para el que la aportación del entonces Departamento de Aguas de Gobierno Vasco resultó trascendental”. Durante la visita, el director de Fundación Valle Salado, Mikel Landa, anunció que próximamente hará entrega de dos eras, una de ellas al departamento del Medio Ambiente del Gobierno vasco y otra a  URA, “como reconocimiento a su colaboración e implicación en el proyecto de restauración Integral del Valle Salado de Añana”.

La consecuencia directa que se va a derivar de la ejecución de este proyecto es que se va a ir implementando un nuevo foco de atención y punto de interés cara al programa de visitas de la zona, convirtiéndose así esta zona en foco de valor para la tracción del turismo. Además, otro de los efectos es que se pondrán a disposición de la producción de sal artesanal un buen número de eras que permitirán ir aumentando progresivamente la producción de sal y posibilitar su afianzamiento en el mercado de la alta gastronomía.

No hay que olvidar que existen más implicaciones puesto que una intervención de estas características abarca ámbitos muy diversos. Desde la perspectiva histórica, las eras forman parte esencial del pasado del pueblo y sus gentes, lo cual está directamente conectado a lo que es la cultura de la zona.

En cuanto a la óptica económica, el trabajo en las eras fue durante un tiempo una actividad de calado y las intervenciones en curso también pretenden dotar a esta zona de Álava de nuevas oportunidades en el futuro. Asimismo, desde el punto de vista geológico, se trata de un diapiro salino de gran interés y, respecto a la perspectiva medio ambiental, todo el ámbito el Valle Salado es una zona de gran valor.

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