Es

Una evaluación realizada por el Gobierno Vasco señala que el 71% del personal público está capacitado para desempeñar su trabajo en euskera; en 1990 este porcentaje representaban el 23,5%

27 de febrero de 2018

-          Este dato ha sido extraído de la evaluación del V. Periodo de Planificación para la normalización del uso del euskera, que ha sido presentada ante el Parlamento Vasco por el consejero Bingen Zupiria.

-          Se han evaluado los perfiles lingüísticos en 38.039 puestos de trabajo: de entre ellos un 28,5% tiene asignado el B2; un 25,84% el C1; y un 35,71% no tiene obligación de acreditar ningún perfil lingüístico.

-          En el 94,72% de los puestos analizados la asignación de los perfiles por parte del Gobierno Vasco, diputaciones y ayuntamientos se ha llevado a cabo de manera “rigurosa”, teniendo en cuenta las funciones del puesto.

El consejero de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, ha presentado hoy ante el Parlamento Vasco un análisis sobre los perfiles lingüísticos realizado en torno a 38.039 puestos públicos, al tiempo que ha dado cuenta de la evaluación del V. Periodo de Planificación para la normalización del euskera. El consejero ha recordado que los perfiles lingüísticos correspondientes a cada puesto de trabajo público vienen asignados por las instituciones vascas en base a las funciones inherentes a cada puesto y al entorno sociolingüístico, y según el análisis presentado, esta asignación ha sido realizada de manera rigurosa en el 94,72% de los puestos analizados. Asimismo, Zupiria ha dado a conocer cómo se distribuyen los perfiles lingüísticos en esos 38.039 puestos: en el 35,71% de los puestos evaluados no es preceptivo ningún perfil lingüístico; el 5,95% tiene asignado el nivel B1; en el 28,56% se requiere el nivel B2; en el 25,84% el nivel C1; y, por último, en el 3,94% de los puestos es preceptivo el C2. En todo caso, a día de hoy el 71% de los trabajadores públicos son capaces de desempeñar su trabajo en euskera (conocen la lengua en mayor o menor medida), un porcentaje que en el año 1990 representaba el 23,5%.

La Comisión de Euskera, Cultura y Deportes del Parlamento Vasco ha tratado hoy tres puntos en torno a la situación del euskera en la administración vasca. En primer lugar,  se ha presentado la citada evaluación del V. Periodo de Planificación para la normalización del euskera. En segundo lugar, se ha tratado la  propuesta de directrices para el VI. Periodo de Planificación Lingüística.  Finalmente, se ha presentado el citado análisis sobre los perfiles lingüísticos. Antes de la comparecencia en el Parlamento Vasco el consejero Zupiria ha llevado estos puntos al Consejo de Gobierno de hoy.

Análisis de 38.039 puestos

El Parlamento Vasco pidió en su día la realización de un estudio sobre los perfiles lingüísticos asignados por las instituciones vascas que debía incluir todos los puestos de trabajo afectados por el Decreto 86/1997 de normalización del uso del euskera en la administración. Se trata de 38.039 puestos entre los que no se encuentran la mayor parte de los puestos de la Ertzaintza, Osakidetza, Justicia y Educación; sin embargo, el consejero también ha ofrecido una fotografía general del conjunto del sector público vasco. Así, se ha podido comprobar que esa imagen general es muy similar a la que ofrece el análisis relativo a los puestos vinculados al Decreto. Con el objetivo de poner en contexto este asunto, Zupiria ha recordado que, de acuerdo con el sistema de perfiles lingüísticos de la CAV, corresponde al Gobierno Vasco, a las diputaciones y a las administraciones locales la responsabilidad de asignar los perfiles lingüísticos, y es tarea de la Viceconsejería de Política Lingüística elaborar un informe no vinculante que recomienda los perfiles lingüísticos correspondientes a los puestos de trabajo.

Asimismo, ha recordado que se adoptan dos criterios generales a la hora de establecer los perfiles lingüísticos y la proporción en que deben ser requeridos de manera obligatoria. En primer lugar, se examinan las funciones comunicativas tanto oral como escrita, ya que el perfil lingüístico se establece en base a las características de cada puesto. En segundo lugar, se tiene en cuenta la situación sociolingüística del entorno en el que se desempeñará cada puesto de trabajo, de manera que  el número de puestos en los que es obligatorio certificar un perfil concreto no es el mismo en un municipio con un porcentaje elevado de euskaldunes o en un municipio donde el castellano es la lengua predominante.

Posteriormente, el consejero Zupiria ha dado a conocer los datos vinculados a esos 38.039 puestos afectados por el Decreto 86/1997, tanto en lo relativo a los perfiles lingüísticos como a los porcentajes de preceptividad. Los datos se distribuyen de la siguiente manera: en el 35,71% de los puestos evaluados no se requiere certificar, de manera obligatoria, ningún perfil lingüístico; en el 5,95% de los puestos de trabajo se requiere certificar el nivel B1; en el 28,56% se requiere el nivel B2; en el 25,84% es preceptivo el nivel C1; y, por último, en el 3,94% de los puestos es preceptivo el C2 (en su mayoría traductores/as o técnicos/as de euskera).

El consejero ha aclarado también que en caso de que el euskera se valore como mérito en una oposición puede suponer, como máximo, el 10% de la puntuación total cuando se trata de puestos en los que, en base a sus funciones, se asignan los perfiles B1 y B2; mientras que cuando se trata de los perfiles C1 y C2 puede suponer, como máximo, el 20%.

  • Perfiles lingüísticos en los puestos de trabajo afectados por el Decreto 86/1997 (38.039 en total): ver gráfico en la nota adjunta.

 Entre dichos puestos de trabajo se encuentran, además de los correspondientes a la administración general de la CAV, puestos vinculados a mancomunidades, cuadrillas, diputaciones forales y/o juntas generales. No se incluyen diversos puestos del sector público vasco (profesores/as, ertzainas, médicos de Osakidetza, enfermeros/as…); no obstante, Zupiria ha ofrecido también datos relativos al sector público incluyendo estos puestos. Si se incluye todo el sector público de la CAV, excluyendo, por supuesto, los puestos públicos dependientes del Estado, resultan un total de 93.962 puestos. Entre ellos, los perfiles lingüísticos se distribuyen de la siguiente forma: en el 40,91% de los puestos del sector público vasco no es de obligado cumplimiento certificar perfiles lingüísticos; en un 2,43% de ellos se requiere el nivel B1; en un 26,12% el nivel B2; en un 28,91% el nivel C1; y, por último, en un 1,63% se requiere el nivel C2.

  • Perfiles lingüísticos y porcentajes de preceptividad en el sector público de la CAV (93.962 puestos de trabajo): ver gráfico en la nota adjunta.

La homogeneidad reflejada en el estudio

En esta investigación sobre esos 38.039 puestos de trabajo se ha querido analizar en qué medida se respeta el primer criterio a tener en cuenta a la hora de establecer los perfiles lingüísticos en la administración: la coherencia entre el perfil asignado y las funciones inherentes al cargo.  Para ello, se han agrupado los distintos puestos según su tipología y se ha llevado a cabo una evaluación de los mismos.  La conclusión es que este criterio se ha seguido de manera generalizada.  “Hoy podemos ratificar el buen funcionamiento de este sistema y la rigurosidad con que las instituciones competentes han procedido a la asignación de los perfiles lingüísticos. Por lo tanto, desde aquí nuestro reconocimiento a las más de 250 instituciones que han participado en este proceso”, ha afirmado Zupiria.

Este análisis ha demostrado que en el 94,72% de los casos se ha actuado con absoluta diligencia a la hora de establecer los perfiles lingüísticos en base a las funciones de los diferentes puestos. No obstante, en un 5,28% de los casos se han asignado perfiles inferiores o superiores a aquellos que, teniendo en cuenta las funciones a desempeñar, se debían establecer. “Por ejemplo, hemos visto que entre 5.785 puestos de administrativo, a uno se le asignó el nivel B1 y que a nueve se les asignó el nivel C2; en estos casos estamos hablando de disfunciones. No obstante, debemos remarcar que, siguiendo con el ejemplo, a 4.268 se les  asignó el nivel B2 y a 1.507 el C1, los perfiles que, teniendo en cuenta sus funciones, les corresponderían. Por tanto, cuando hablamos de disfunciones estamos hablando de excepciones muy concretas”, ha indicado Zupiria.

En esta línea, ha explicado la necesidad de que un sistema avanzado y riguroso como el implementado en Euskadi tenga también cierta flexibilidad, siempre vinculada a las funciones de cada puesto. “Las funciones que corresponden a un puesto de trabajo no son siempre las mismas en todas las administraciones, por lo que resulta necesaria cierta flexibilidad dentro de un sistema avanzado como éste. Se puede aceptar que exista más de un perfil lingüístico vinculado a un determinado puesto de trabajo; cabe la posibilidad de aceptar el nivel B2 en un lugar concreto y asignar el nivel C1 en otro, siempre que así lo justifiquen sus funciones. Lo que no resulta aceptable es una diversificación excesiva, esto es, que en un lugar se requiera el B1 para un puesto de trabajo y otra administración requiera el C1 para el mismo puesto. En todo caso, apenas se han encontrado situaciones de este tipo”, ha reiterado Zupiria.

Propuesta                                                            

El consejero Zupiria ha recordado que el Decreto 86/1997 de normalización del euskera en la administración se modificará a corto plazo y que el mismo regirá la asignación de perfiles los próximos años. No obstante, ha indicado que hasta que esta modificación se acuerde es necesaria un modelo concreto para lograr que la asignación de perfiles se realice con absoluta rigurosidad. A tal fin va dirigida una propuesta que cuenta con el visto bueno de las entidades que conforman HAKOBA: Gobierno Vasco, diputaciones, ayuntamientos de las capitales, EUDEL y UEMA.

En dicha propuesta se recomienda seguir una serie de tablas para una asignación plenamente unificada de los perfiles. En estas tablas, los diferentes puestos de trabajo regidos por el Decreto aparecen agrupados, y se presenta el perfil lingüístico que debería asignarse a cada uno de estos grupos o, en su caso, los dos perfiles lingüísticos que se les podría asignar, aceptando esa flexibilidad siempre que esté justificada por las funciones inherentes al puesto 

Evaluación del V. Periodo de Planificación

El primero de los puntos tratados en la comisión de hoy ha sido la evaluación del V. Periodo de Planificación para la normalización del euskera (2013-2017). Este plan fue aprobado en diciembre de 2013, y en 2015 se llevó a cabo una evaluación intermedia. Hoy se ha presentado la evaluación de la segunda parte del periodo de planificación. Por primera vez se ha modificado la metodología y la evaluación se ha realizado con el asesoramiento y el respaldo técnico de una empresa externa. El universo de la evaluación lo conforman un total de 323 entidades y alrededor de 38.000 trabajadores/as. Para que los datos resulten estadísticamente significativos, se ha realizado un muestreo de 1.800 trabajadores/as y también se han recabado las respuestas de representantes de 203 entidades.

Según se desprende de esta evaluación, el 71% del personal de la Administración tienen algún nivel de capacitación lingüística y, por lo tanto, en una mayor o menor medida, es capaz de desempeñar su trabajo en euskera; este porcentaje en 1990 era del  23,5%. Por otro lado, la evaluación deja de manifiesto que el conocimiento y uso del euskera por parte de las personas jóvenes en la administración es significativamente mayor.

En cuanto a las relaciones de la ciudadanía con la administración, el 30% de la población que se dirige por escrito a la Administración, lo hace en euskera o en ambas lenguas oficiales; y ese porcentaje resulta aún mayor cuando se trata de la comunicación oral. “Podemos afirmar que los vascohablantes utilizan el euskera a la hora de dirigirse a la administración; lo utilizan más que en otros ámbitos y, por lo general, saben que la administración está capacitada para responderles en esta lengua”, ha afirmado Zupiria.

Sin embargo, todavía queda margen de mejora. En el caso de las comunicaciones escritas, en 9 de cada 10 ocasiones la administración responde en euskera cuando recibe las comunicaciones en esta lengua; por tanto, en 1 de cada 10 ocasiones no responde en la lengua de elección del ciudadano/a. En las relaciones cara a cara, cuando la ciudadanía opta por el euskera, de cuatro son tres las veces que se le atiende en euskera. En cuanto a las relaciones internas, es significativa la diferencia entre el uso escrito y el uso oral del euskera. El castellano tiene un peso más significativo en las relaciones internas cuando estas son por escrito. En cuanto al uso oral, el euskera se utiliza más entre los/as compañeros/as de trabajo que en las relaciones con la ciudadanía.

Por otro lado, en esta evaluación se han analizado las relaciones de las entidades con el resto de las administraciones públicas y empresas con las que mantienen contacto. En lo que respecta a las relaciones interinstitucionales, se detecta una consolidación de la actividad bilingüe en la lengua escrita, y el nivel de uso del euskera y del castellano es bastante parecido; sin embargo, el castellano adquiere más fuerza en las relaciones con las empresas. En cuanto al uso del euskera como lengua de creación, el 38% del personal utiliza el euskera como lengua de creación, y  este porcentaje es mayor entre las personas jóvenes

Finalmente, se ha preguntado a las y los trabajadores sobre la evolución del euskera en la administración. La mayoría del personal opina que el uso es equilibrado, sobre todo por escrito, al tiempo que se detecta un cierto avance en el uso oral. Gran parte del personal (52%) ve positiva la evolución del euskera en la entidad. Por último, en cuanto a las sociedades públicas, los datos dejan de manifiesto una menor capacidad lingüística en comparación a la correspondiente a las administraciones públicas, si bien un 50% señala que escribe y habla bien o muy bien en euskera.

Directrices para el VI. Periodo de Planificación

Por último, el consejero Zupiria ha presentado las directrices para el nuevo Periodo de Planificación. Estas han sido las más importantes:

-          En cuanto a los perfiles lingüísticos, la referencia principal será la propuesta de las entidades que integran HAKOBA, hasta que se realice la modificación del Decreto 86/97.

-          El personal que desempeña un puesto de trabajo que requiera obligatoriamente el euskera deberá estar preparado para utilizar ambas lenguas oficiales, siguiendo lo establecido en los planes de uso y con la ayuda de las instituciones.

-          Las administraciones deberán prestar ayudas al personal que vaya a utilizar el euskera como lengua de trabajo con el fin de que puedan capacitarse debidamente.

-          Con el fin de impulsar las comunicaciones en euskera, se buscarán circuitos para el uso interno del euskera como lengua de trabajo y se promocionará el uso del euskera en las relaciones entre las distintas administraciones.

-          En este período de planificación han de priorizarse las comunicaciones orales, sin obviar las comunicaciones escritas.

-          Los criterios de uso de las lenguas oficiales son fundamentales para la normalización del euskera, en cuanto que constituyen la base tanto del plan como de los pasos a seguir. Con el fin de que la administración lleve a cabo su actividad en ambas lenguas oficiales resulta crucial que todo el personal, así como cada unidad y departamento, sepa cuáles son las situaciones en las que debe utilizar ambas lenguas oficiales.

-          Teniendo en cuenta que en los próximos años son muchas las personas jóvenes que van a acceder a trabajar en la administración, los protocolos serán una herramienta fundamental para que utilicen el euskera como lengua de trabajo de manera natural.

-          Todos los órganos de contratación necesariamente deberán introducir las cláusulas lingüísticas a la hora de formalizar los contratos, y deberán tomar medidas en caso de que no se tomen en cuenta.

Por último, el consejero Zupiria ha hablado sobre las características que deben cumplir los nuevos planes de uso que se vayan a promocionar. Según ha indicado, la viceconsejería de Política Lingüística ha diseñado un modelo de plan para este VI. Período de Planificación, alineado con los Estándares Marco de Referencia de Bikain (EME). Este modelo está diseñado para su uso tanto en las administraciones públicas como en la empresa pública y privada. Además, ha afirmado que estos planes deben ser participativos, y se evaluarán siguiendo una nueva metodología, al tiempo que ha reafirmado su apuesta por el sistema de gestión avanzada como modelo.

Todavía no hay comentarios
  • Faceless avatar thumb 70
    ¿Algo que decir?… comenta esta noticia
Descargas medios de comunicación
Cargos asistentes al acto