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El programa Bizigune de captación de vivienda vacía para alquiler social, ejemplo de buena práctica en la Feria Construmat de Barcelona

23 de mayo de 2017
  • La directora de Alokabide, Patricia Val, ha señalado que con este tipo de programa se proporciona acceso a una vivienda digna a la población más vulnerable
  • Se trata de una fórmula socialmente rentable, al movilizar un recurso inactivo (la vivienda vacía) a un coste inferior al del mercado, y  medioambientalmente sostenible, al evitar el consumo de suelo

 

El programa Bizigune de captación de vivienda vacía para el alquiler social del Gobierno Vasco es hoy protagonista del Congreso de Vivienda Social que se celebra en la Feria de la Construcción Internacional, Barcelona Building Construmat. La directora de Alokabide, Patricia Val, ha sido invitada para dar a conocer el programa Bizigune y sus características en una jornada auspiciada por el Ayuntamiento de Barcelona, cuyo objetivo es recoger experiencias, cercanas e internacionales, que permitan conocer nuevas maneras de actuar inspiradoras tanto para la acción pública, como la privada y social.

La directora de Alokabide ha recordado que en Euskadi, con la aprobación de la Ley de Vivienda, el acceso a una vivienda digna es un derecho ciudadano reconocido por la ley, en un rango similar a la educación, la renta de garantía o la atención a la dependencia y ha reivindicado el programa  Bizigune como una buena solución para hacer frente a las necesidades de vivienda a corto y medio plazo. “Se trata de una fórmula socialmente rentable, puesto que moviliza un recurso inactivo (la vivienda vacía) a un coste inferior al del mercado, y medioambientalmente sostenible, al evitar que consumamos un recurso escaso en Euskadi, el suelo”.

Alokabide, la sociedad pública de alquiler social del Gobierno Vasco, gestiona un total de 12.000 viviendas, de las que 4.500 pertenecen al programa Bizigune. Recientemente se ha incrementado el precio máximo establecido para pagar a las personas arrendadoras por la incorporación de su vivienda al programa, pasando de los 450 a los 525 euros mensuales.

Patricia Val ha señalado que Bizigune¸ en la medida de que el contrato se hace con la Administración, ofrece una serie de garantías a los propietarios, como el cobro puntual de la renta mensual y la devolución de la vivienda al terminar el contrato en las mismas condiciones de conservación en que se recibió. También ha destacado los beneficios que procura a inquilinos e inquilinas, ya que no se les cobra un alquiler de mercado, sino una renta protegida que, en cualquier caso. no supera el 30% de los ingresos ponderados de la unidad convivencial. De hecho, el promedio de renta que han pagado las personas inquilinas en 2016 ha sido de aproximadamente 254 euros al mes.

Las viviendas que se incorporan al programa Bizigune deben cumplir una serie de requisitos: estar ubicadas dentro de la Comunidad Autónoma Vasca, ser viviendas libres, no haber estado ocupadas en los últimos 9 meses, encontrarse en un área dónde se tenga previsto captar viviendas -es decir, en una zona en la que haya demanda-, reunir condiciones de habitabilidad y tener cocina y baño equipados y en funcionamiento.

Una vez resueltos estos trámites, Alokabide firma con la persona o personas propietarias un contrato de usufructo y la vivienda pasa a formar parte del programa, lo que significa que se adjudica entre los y las solicitantes inscritos en el Servicio Vasco de Vivienda Etxebide.

La directora de Alokabide ha explicado que con este programa “ayudamos a poner en el mercado viviendas deshabitadas y a que cobren vida de nuevo; con la satisfacción de ayudar a muchas personas a disfrutar de un hogar que, de otra manera, no tendrían. O, lo que es lo mismo, a que una parte de la población más vulnerable tenga acceso a un confort y calidad de vida mínimos”.   

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