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Convivencia democrática y deslegitimación de la violencia (2010-2011)

25 de marzo de 2010

Reformulación del Plan Vasco de Educación para la Paz y los Derechos Humanos (2008-2011)

Se ha remitido a diferentes entidades el borrador de la reformulación del anterior Plan Vasco de Educación para la Paz y los Derechos Humanos que se denomina "Convivencia Democrática y Deslegitimación de la Violencia".

De acuerdo con el compromiso adquirido por este Gobierno, se ha procedido a elaborar un nuevo texto, en el que el cambio de nombre ya indica la existencia de nuevas prioridades y orientaciones en el documento.

Los planes específicos como este surgen en Euskadi como consecuencia de un problema particular y concreto que sufre la sociedad vasca, determinado por la existencia de la violencia terrorista practicada por ETA y que afecta a la libertad y convivencia del conjunto de la ciudadanía vasca y española.

Entendemos que los problemas de paz en el mundo, -en una situación de guerras interminables, especialmente en los países en desarrollo-, o el no reconocimiento de derechos humanos a amplias masas en países no democráticos, siendo cuestiones graves que conciernen a todos los demócratas del mundo, constituyen, sin embargo, objetivos que quedan fuera del presente Plan.

En el nuevo documento el Gobierno plantea la labor educativa de los valores democráticos incardinado en la problemática concreta de la sociedad vasca. Se pretende definir de forma más realista y concreta los problemas específicos de la sociedad vasca, intentando definir sus causas y orientar la búsqueda de soluciones

Plantea la deslegitimación del terrorismo no sólo desde planteamiento éticos o morales sino que hace referencia a las posibles justificaciones políticas que pretenden los terroristas. En este sentido, el Gobierno introduce, como novedad singular, convirtiéndola además en principio rector del mismo, la idea de que el no reconocimiento de las instituciones democráticas, el abandono de los valores democráticos de pluralismo y tolerancia abren el camino a las posiciones totalitarias justificadoras de la violencia terrorista.

Estructura toda la acción del Gobierno en torno a tres ejes.

- La búsqueda y promoción de la convivencia democrática en la sociedad vasca

- El papel central de las víctimas en la deslegitimación de la violencia

- Y la no neutralidad de todos los agentes de la sociedad vascas en la lucha contra el terrorismo

Convivencia democrática

Se plantea, de inicio, que "una Euskadi de ciudadanos libres e iguales en derechos y obligaciones es el objetivo que guía las acciones políticas de este Gobierno".

En este sentido, se afirma que los medios generadores de convivencia democrática son la defensa de las instituciones y los valores democráticos, así como la defensa de la pluralidad como garante de las diferentes opciones personales y fundamento de la posibilidad de la convivencia entre diferentes.

Se afirma que la violencia terrorista es la negación más radical de las libertades de los vascos.

De esta forma, se considera que la materialización de los derechos humanos sólo es posible desde la garantía que ofrecen las instituciones democráticas. Sin unas instituciones democráticas que posibilitan y garantizan su ejercicio, los derechos humanos se convierten en mera reivindicación, como bien recordamos en Euskadi de la época de la dictadura franquista.

Las víctimas y la deslegitimación del terrorismo

La deslegitimación, en una sociedad en la que aún hay sectores que justifican de alguna manera el terrorismo, se convierte en objetivo en sí mismo del nuevo Plan. La deslegitimación de la violencia terrorista se aborda desde objetivos y valores políticos, no sólo morales. El ejercicio del terrorismo, además de no respetar y destruir los valores morales comúnmente aceptados, destruye las bases de la convivencia social. Y es desde el ámbito político desde el que debemos hacer frente al terrorismo como una acción política totalitaria que pretende imponer al conjunto de la sociedad sus propios objetivos, subvirtiendo todos los valores políticos democráticos.

En este esfuerzo de deslegitimación del terrorismo la presencia de las víctimas recobra un papel muy importante: son el testimonio de un sufrimiento injusto que, de forma rotunda y clara, nos plantea la perversión de la violencia terrorista y las consecuencias dramáticas de la no aceptación de la pluralidad democrática. La presencia de la víctima es, en sí misma, la expresión más firme de la negación de la libertad individual y de la pluralidad social.

Por ello, la presencia de las víctimas cobra en este documento una importancia de la que en el anterior plan carecían. Y se plantea la aportación positiva de su presencia en las aulas.

Se recoge así el mandato de la Ley de Reconocimiento y Reparación de las Víctimas del Terrorismo que promueve la presencia del testimonio de las víctimas en los proyectos educativos.

La no neutralidad de la sociedad vasca frente al terrorismo

Al ser el terrorismo destructor de las bases de la convivencia democrática de la ciudadanía, no es posible plantearlo dentro de las posiciones políticas discutibles.

El terrorismo socava las bases mismas que posibilitan la existencia de las libertades políticas necesarias para la defensa de posiciones diferentes.

Por ello su deslegitimación y su final son requisitos para crear el ámbito democrático necesario para el debate libre de ideas y propuestas contradictorias entre los vascos.

Se plantea, así, la necesidad de que todos los agentes vascos, incluidos los profesores, en su ámbito de actuación, deban tomar una posición clara y firme contra la acción terrorista de ETA, no permitiendo ningún planteamiento justificador o explicativo,  que en la práctica cumplen la misma función.

Del mismo modo se plantea la no neutralidad de todos los agentes sociales, incluidos los profesores, en la tarea colectiva de deslegitimar el terrorismo.

Se requiere a todos una actitud positiva y de denuncia de la violencia terrorista.

Resumiendo:

El nuevo documento se ciñe de forma exclusiva al ámbito de la convivencia democrática y deslegitimación del terrorismo.

Se plantea la denuncia de la violencia terrorista como un planteamiento totalitario destructor de los valores e instituciones democráticas. Por ello, la defensa de los mismos se convierte en una forma de denuncia y su difusión y aceptación social, en garantía de la imposibilidad del ejercicio del terrorismo.

La defensa de los derechos humanos sólo puede plantearse desde la defensa de las instituciones democráticas, que son la única forma de materializarlos y garantizar su ejercicio.

Se plantea la aceptación y el fomento de la pluralidad como elemento vertebrador de la convivencia entre diferentes.

Se reivindica la presencia de las víctimas como testimonio de la ruptura más radical de las libertades personales y de la convivencia social.

Se requiere a todos los agentes una actitud de no neutralidad, con una denuncia decidida y firme de todos elementos justificativos de la violencia terrorista.

 

2 comentarios
  • 8 de junio de 2010

    Todo esto me plantea una seria duda... si el terrorismo se está deslegitimando ahora, ¿eso quiere decir que antes era legítimo? Además, considero que el hecho de que que todos los profesores tengan que tomar <> puede poner en riesgo la objetividad con que, al menos en teoría, se deberían impartir las clases.

    Estoy estudiando 2º de bachillerato, mañana empiezo selectividad, pero si este curso se me hubiese presentado una víctima del terrorismo a darme una charla en clase, me habría excusado y habría abandonado el aula. Y estoy plenamente en contra de todo tipo de violencia; pero también en contra de la manipulación y la demagogia. La pena es que un niño de 8 años no haría eso. Así que a partir de ahora tendremos niños antiterroristas, pero manipulados, sin opinión propia.

    ¿Alguien se acuerda del Batallón Vasco Español? Yo sí, me conviene tenerlo en cuenta para el examen de historia que tengo mañana. Era un grupo antiterrorista, que combatía a ETA asesinando a sus integrantes. Terrorismo contra terrorismo. No me gustaría que las ideas metidas a presión en las mentes de los niños degenerasen en una situación similar.

    Yo lo tengo claro: digo NO al terrorismo, NO a ETA, NO a cualquier tipo de violencia, pero también digo NO a la manipulación.

  • 26 de marzo de 2010

    Convengo en la línea argumental del documento. Me parece que la construcción de acuerdos sobre la base de legitimar a las partes de los conflictos es la correcta, y sobre la denuncia del terrorismo, me parece el camino asertado, toda vez que la profundización democrática se produce en un ambiente de sana convivencia, el cual conlleva el uso de prácticas legitimadoras de los demás ciudadanos, y no excluyentes como entiendo es la postura terrorista.

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