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El Lehendakari considera decepcionante la propuesta económica del PNV

20 de julio de 2012

“Llega cuatro años tarde y su gran aportación a la ciudadanía vasca es la eliminación del Senado”

El Lehendakari ha manifestado su sorpresa por el contenido de la propuesta realizada por el candidato y presidente del PNV, señor Iñigo Urkullu, para abordar la grave situación económica que vivimos. El PNV ha tardado cuatro años de dura crisis en dignarse a presentar una propuesta para hacerle frente en Euskadi. Y después de tanto tiempo y de reunir a sus expertos, la iniciativa estrella que se le ha ocurrido consiste en proponer la supresión del Senado, entre otras medidas que afectan a la Administración del Estado.

Es muy loable que un partido nacionalista ponga tanto interés en mejorar la eficiencia de la Administración central, pero era esperable que propusiera iniciativas más ambiciosas a la ciudadanía vasca.

Hay que recordar que el señor Urkullu a lo largo de esta legislatura se ha opuesto a todo:

Negó la legitimidad del Gobierno, llegando a hablar de “golpe institucional”, y cada dos meses ha venido anunciado la quiebra inminente de nuestras cuentas públicas, sin importarle el daño que causaba a la imagen de Euskadi.

Se ha opuesto también a todas las medidas de apoyo a la economía vasca. Se opuso a las medidas de reactivación y planes “renove” impulsados por el Gobierno Vasco.

Se ha opuesto a analizar de forma conjunta las reformas necesarias para garantizar los servicios públicos.

Ha rechazado una y otra vez a hablar de planes conjuntos de lucha contra el fraude, como exige la ley.

Se ha negado sistemáticamente a abordar una reforma de nuestra fiscalidad para hacerla más progresiva y justa.

La del PNV ha sido una negativa permanente a unir esfuerzos con el Gobierno en asuntos que afectan a la ciudadanía. Hoy mismo, la Diputación de Bizkaia, acompañada en este caso por la de Álava, han rechazado abordar siquiera con el Gobierno Vasco sobre la estrategia para mantener los servicios de dependencia en los tres territorios vascos.

El PNV y el señor Urkullu se han negado siempre a arrimar el hombro para impulsar medidas que faciliten salir de la crisis. Por el contrario, y especialmente durante los últimos seis meses, han acentuado una oposición de tierra quemada, sin importarle que así salgan perjudicados los intereses de la sociedad vasca.

Una y otra vez, con su oposición ha impedido defender mejor entre todos los servicios públicos a la ciudadanía y poner en marcha entre todas las instituciones planes conjuntos para ayudar a las empresas vascas. Ahora propone eliminar las Delegaciones del gobierno central en las comunidades autónomas, pero puso el grito en el cielo cuando el Gobierno socialista procedió a la reducción y reordenación de las Delegaciones Vascas en el exterior.

Dice ahora que le preocupa el futuro de Euskadi, pero hace un año se negó a un pacto de progreso en Gipuzkoa, dejando a ese territorio en manos de Bildu, con la consiguiente parálisis de las infraestructuras y planes de ayuda a las empresas. El PNV y el señor Urkullu, con su obsesión de criticar y decir “no”, se han olvidado de lo que sí está haciendo el Gobierno Vasco.

Porque de las medidas económicas que ha presentado el presidente y candidato del PNV para la Comunidad Autónoma, las únicas concretas ya las lleva aplicando desde hace varios años el Gobierno Vasco. Los planes “renove” de ventanas, electrodomésticos y muebles, los programas de avales a la pequeña y mediana empresa y a los autónomos para facilitarles capital circulante, y otras muchas actuaciones de apoyo a la economía productiva están siendo desarrollados desde los primero meses de este Gobierno.

Durante este año, el Gobierno Vasco ha puesto en marcha medidas y recursos especiales para luchar contra el desempleo, activar el talento joven y dotar de liquidez a nuestras empresas. Y si el señor Urkullu no se ha enterado, los empresarios vascos sí; más de quinientas empresas han tenido relación directa con el Departamento de Industria durante los dos últimos meses. Llevamos casi cuatro años aplicando estas medidas. Si las instituciones gobernadas por el PNV quieren ahora colaborar, aunque sea tarde, son bienvenidas.

Todos los programas de ayudas a la economía vasca están abiertos a la colaboración de las Diputaciones o Ayuntamientos de las tres capitales. Pero las consecuencias de la grave situación económica que atravesamos no se palian con propuestas populistas. El señor Urkullu nos dice que nos endeudemos menos, y que gastemos más. Pero que no toca la fiscalidad vasca para obtener los recursos necesarios, por lo que propone implícitamente los mismos recortes que el señor Rajoy.

Supongo que el candidato y presidente del PNV sabe que en el Gobierno Vasco “gasto corriente” se llama servicios de salud a los pacientes, y enseñanza a los alumnos vascos y otras políticas sociales. Si se trata de realizar ahorros y buscar eficiencia en el gasto, el señor Urkullu debe decir por qué se ha negado a abordar las duplicidades competenciales e ineficiencias de nuestro modelo institucional. O por qué ha parado la Ley Municipal que busca precisamente solventar este problema. Y por qué no responde a la propuesta de fusionar las empresas públicas dependientes del Gobierno, las Diputaciones y Ayuntamientos en una sola por área de actividad.

El señor Urkullu debe responder por qué no quiere adecuar la fiscalidad vasca a las necesidades y deja la obtención de recursos para la reactivación economía a los excedentes hipotéticos que puedan obtenerse del aumento del IVA decidido por el Gobierno central. Y no vale decir que Madrid no puede decidir sobre nuestro impuestos; en eso estamos de acuerdo.

El Gobierno quiere que seamos los vascos los que decidamos los impuestos que necesitamos, pero el PNV se opone una y otra vez. Por eso, debe aclarar si está esperando a estar él en el gobierno para subir los impuestos a todos los vascos, tal como insinúa su Diputado General de Vizcaya.

El pasado martes, ofrecí al resto de instituciones una propuesta para defender nuestro autogobierno, mantener los servicios esenciales que definen nuestro modelo social, apoyar decididamente a la economía productiva y abordar un pacto fiscal que nos aporte los recursos necesarios. Si esta es la respuesta del primer partido de la oposición a mi ofrecimiento, no puede ser más decepcionante.

Demuestra que, una vez más, el PNV antepone sus intereses como partido al compromiso y al esfuerzo conjunto que demanda de todos nuestra sociedad.

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(IX legislatura 2009 - 2012)