
Txarama deja atrás décadas de aislamiento y deterioro gracias a una regeneración integral que transforma el barrio y mejora la vida de sus vecinos y vecinas
- La actuación ha movilizado más de 3 millones de euros de inversión pública y privada para rehabilitar viviendas, mejorar la accesibilidad, reforzar la seguridad vial y recuperar espacios públicos
- El proyecto ha permitido rehabilitar tres edificios residenciales y un total de 40 viviendas, crear nuevos itinerarios peatonales y ciclistas, mejorar el alumbrado y avanzar en futuras actuaciones como el traslado de la parada de autobús de, la renovación de la plaza central o nuevos desarrollos residenciales
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, y el alcalde de Leaburu, Joxe Ramon Eizagirre, han visitado este lunes el barrio de Txarama para conocer sobre el terreno el alcance de las actuaciones desarrolladas en el marco del proceso de regeneración urbana integral impulsado en esta singular zona del municipio guipuzcoano. La intervención desarrollada en Txarama constituye uno de los ejemplos más completos de regeneración urbana a pequeña escala impulsados en Euskadi. Tal y como ha explicado el consejero Denis Itxaso, “el proyecto ha permitido actuar simultáneamente sobre la vivienda (un total de 40), el espacio público, la movilidad, la accesibilidad, la eficiencia energética y la cohesión social, transformando de forma profunda la imagen y las condiciones de vida de un barrio históricamente condicionado por su ubicación junto a la carretera foral y por la presencia de antiguos desarrollos industriales”.
En el acto también han participado el viceconsejero de Planificación Territorial y Agenda Urbana, Juan Carlos Abascal, la directora de Regeneración de Barrios y Agenda Urbana, Ana Telleria, el diputado de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, la directora general de Infraestructuras Viarias, Silvia Pérez, así como representantes técnicos responsables del proyecto, entre ellos el arquitecto municipal, Haritz Iparragirre, y la arquitecta del Servicio de Regeneración Urbana, Olatz Ugarte, quienes han explicado durante el recorrido los trabajos ejecutados y las actuaciones previstas para los próximos meses.
En conjunto, las distintas actuaciones han movilizado una inversión superior a los 3 millones de euros, fruto de la colaboración entre administraciones públicas, las empresas ubicadas en Zuhaizki y las y los vecinos, parte fundamental del proyecto. El Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco ha aportado más de 1,8 millones de euros, la Diputación Foral de Gipuzkoa sobre 363.000 euros -repartidos entre el Departamento de Infraestructuras Viarias y Estrategia Territorial (245.897 euros) y el de Sostenibilidad (117.000 euros)- y el Ayuntamiento de Leaburu ha contribuido con recursos económicos, suelo y medios técnicos, mientras que las comunidades vecinales han realizado una aportación superior a los 600.000 euros para la rehabilitación de sus edificios y parte de la reurbanización.
En su intervención, el alcalde de la localidad ha destacado que “Txarama es un barrio con mucha personalidad. Se desarrolló en torno a la industria papelera, pero el declive de la Industria supuso el descenso del barrio”. Por eso, Eizagirre ha añadido que “gracias a las inversiones que hemos realizado en los últimos años hemos podido dar un nuevo impulso al barrio, mejorando la calidad de vida y creando nuevas oportunidades de futuro”.
José Ignacio Asensio, diputado de Sostenibilidad, ha declarado que “la transformación de Txarama demuestra que cuando las instituciones trabajamos juntas somos capaces de ofrecer soluciones integrales que mejoran de verdad la vida de las personas”. Según él, “la creación de nuevos recorridos peatonales y ciclistas ha permitido superar una barrera histórica del barrio y facilitar desplazamientos cotidianos más seguros, cómodos y sostenibles para acceder a servicios, equipamientos y espacios de encuentro. Este proyecto es un ejemplo de cómo la colaboración institucional puede impulsar una regeneración urbana que refuerza la cohesión social y mejora la calidad de vida de la ciudadanía”, ha reconocido .
Por su parte, la directora de carreteras, Silvia Pérez, ha expresado que “la cohesión territorial es una de las claves de Gipuzkoa y eso significa también garantizar que los pueblos más pequeños tengan unas infraestructuras seguras y de calidad que afecten al bienestar”. Y ha añadido que “esta cohesión va de la mano de la cooperación, en el caso del bidegorri, dando impulso a las mejoras que favorecen la movilidad diaria de los guipuzcoanos”.
Rehabilitación integral de viviendas
Una de las actuaciones más relevantes del proceso ha sido la rehabilitación profunda de tres edificios residenciales del barrio: Txarama 1 (Atarieder), Txarama 2 (Ibai Gain) y Txarama 13. En los edificios Atarieder e Ibai Gain, de 14 y 22 viviendas respectivamente, se han ejecutado obras destinadas tanto a mejorar la eficiencia energética como a garantizar su conservación estructural. “Las actuaciones han incluido el aislamiento integral de la envolvente térmica mediante sistemas de fachada ventilada y SATE, la sustitución de carpinterías y ventanas por otras de mayor eficiencia, la instalación de nuevas calderas energéticamente más eficientes, la renovación de balcones y elementos metálicos, así como diversas mejoras constructivas”, ha destacado el consejero.
El caso de Atarieder presentaba además una “especial complejidad” debido a la existencia de importantes patologías estructurales derivadas de un antiguo canal que discurre bajo el edificio y la plaza central del barrio. Las humedades acumuladas durante décadas habían provocado daños significativos en elementos estructurales de hormigón y acero, una situación que ha podido ser corregida mediante las obras realizadas. En Txarama 13, por su parte, “se ha acometido una rehabilitación energética integral de cuatro viviendas centrada en la renovación de fachadas, cubierta, ventanas y sistemas de calefacción, mejorando sustancialmente el comportamiento energético del inmueble”, ha añadido Itxaso.
Además de las mejoras técnicas, la rehabilitación de Atarieder e Ibai Gain ha exigido una especial sensibilidad patrimonial, ya que ambos inmuebles forman parte del catálogo municipal de patrimonio. Las obras han permitido conservar elementos característicos de los edificios y mantener los detalles arquitectónicos originales que forman parte de la identidad histórica del barrio.
Un barrio más accesible, seguro y conectado
La segunda gran transformación de Txarama se ha producido en el espacio público. Lo que inicialmente se planteó como un proyecto de bidegorri ha evolucionado hacia una intervención mucho más ambiciosa destinada a mejorar la movilidad, la accesibilidad y la seguridad de todo el barrio. Y es que, durante décadas, la carretera foral actuó como una barrera física que dificultaba la comunicación entre las distintas zonas de Txarama. De hecho, los desplazamientos cotidianos obligaban a cruzar la calzada en condiciones poco seguras y numerosos espacios carecían de itinerarios peatonales adecuados.
Las actuaciones ejecutadas, por tanto, han permitido crear nuevos recorridos peatonales y ciclistas, construir aceras donde anteriormente solo existían cunetas, incorporar pasos peatonales semaforizados con medidas de calmado de tráfico, mejorar la conexión entre ambos lados de la carretera y garantizar desplazamientos más seguros para peatones y ciclistas. Especialmente relevante ha sido la creación de un nuevo paso peatonal seguro para acceder a la Casa de Cultura, edificio que concentra buena parte de los servicios públicos del barrio, incluidos los servicios sociales y el consultorio médico. Hasta ahora, el acceso obligaba a cruzar la carretera sin protección específica.
También se ha mejorado el alumbrado público, eliminando situaciones anómalas heredadas del pasado, como puntos de luz sufragados directamente por algunas comunidades vecinales, y se han generado nuevos espacios públicos y aparcamientos mediante la incorporación de terrenos anteriormente privados. Asimismo, parte de la urbanización de la zona de Zuhaizki ha sido ejecutada por los titulares de actividades económicas implantadas en el ámbito, dando cumplimiento a las obligaciones urbanísticas derivadas de su desarrollo.
Nuevos proyectos para seguir transformando Txarama
Las administraciones implicadas han destacado que la regeneración del barrio no concluye con las actuaciones ya ejecutadas. Entre los proyectos previstos figura el traslado de la parada de autobús situada en la zona de Kartero a un emplazamiento más seguro y accesible, eliminando la actual ubicación en curva y mejorando las condiciones de uso del transporte público.
También se contempla la adecuación de nuevos espacios de aparcamiento, la instalación de barandillas y elementos de protección en áreas frecuentadas por niños y niñas, nuevas mejoras de accesibilidad y seguridad peatonal, así como la renovación de la plaza central situada entre los edificios Atarieder e Ibai Gain. Paralelamente, el planeamiento urbanístico municipal prevé el desarrollo futuro del ámbito de Baratzondo Berri, donde podrían construirse alrededor de veinte nuevas viviendas junto con nuevos espacios públicos que reforzarán la vitalidad residencial del barrio.
En definitiva, la visita ha permitido comprobar cómo la suma de inversiones en vivienda, movilidad, espacio público, sostenibilidad y cohesión social está configurando un nuevo Txarama más accesible, seguro, eficiente y preparado para afrontar los retos de futuro.
Un proceso construido con la participación vecinal
El proceso de regeneración ha contado además con una Oficina Técnica de Gestión y Proximidad (Opengela), operativa entre 2023 y 2025, que ha acompañado a los vecinos y vecinas durante todas las fases del proyecto. Este servicio ha facilitado la tramitación de ayudas, el seguimiento de las obras y la resolución de consultas, convirtiéndose en una herramienta fundamental para el éxito de la intervención.
Además, Txarama fue elegido como caso de estudio dentro del IV Seminario Internacional CI+IRU sobre regeneración urbana, celebrado en 2024, incorporando procesos de cocreación y participación ciudadana que permitieron recoger propuestas vecinales e incorporarlas al diseño final de varias actuaciones.









