
Euskadi refuerza su resiliencia ante ciberamenazas con simulacros estratégicos en servicios esenciales
- Durante dos días se han simulado ciberataques a infraestructuras sensibles de Euskadi con el objetivo de reforzar la capacidad de respuesta y la coordinación.
- Estos ejercicios se enmarcan en el Plan de Protección de Infraestructuras Sensibles de Euskadi (PISE), que actualmente abarca 12 sectores estratégicos y cuenta con 60 operadores activos.
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, a través de su Dirección de Coordinación, ha realizado dos simulacros entre ayer y hoy orientadas a fortalecer la resiliencia frente a ciberataques en el ámbito de los servicios esenciales. Estas sesiones, que marcan el inicio de un ciclo de ejercicios estratégicos, han contado con la participación activa de Cyberzaintza y la Jefatura de Coordinación de Ciberseguridad de la Ertzaintza, consolidando la cooperación institucional en materia de ciberseguridad.
Durante estas dos jornadas se han desarrollado simulacros prácticos con la implicación de 15 organizaciones de distintos sectores de servicios esenciales de gran relevancia para la estabilidad social y económica. Estos ejercicios se enmarcan en el Plan de Protección de Infraestructuras Sensibles de Euskadi (PISE), que actualmente abarca 12 sectores estratégicos y cuenta con 60 operadores activos. En los próximos meses se extenderán estas pruebas a otros sectores, culminando en un simulacro integral que permitirá validar la preparación global del sistema ante escenarios complejos.
Los simulacros celebrados en estas dos jornadas, de tres horas de duración cada una, recreaban un escenario ficticio de una organización de un sector esencial de Euskadi, detallando sus servicios, organización interna e infraestructuras. Las personas participantes han recibido la información en “tiempo real” sobre un ataque, debiendo tomar decisiones para priorizar la recuperación de servicios, comunicar a la ciudadanía y coordinarse con otros organismos.
El director de Coordinación de Seguridad, Asier Erkoreka, ha declarado que “estas iniciativas no solo fortalecen la defensa frente a ciberamenazas, sino que también consolidan la preparación ante cualquier contingencia que pueda comprometer la seguridad pública y la continuidad de las infraestructuras estratégicas”. El director de Coordinación de Seguridad también ha subrayado que “con estos planes, Euskadi refuerza su capacidad de respuesta ante incidentes complejos, asegurando que los mecanismos de coordinación y comunicación funcionen de manera eficaz en situaciones críticas. El objetivo es garantizar la protección de la ciudadanía, la estabilidad de los servicios esenciales y la reforzar la imagen de Euskadi como territorio seguro y resiliente”.
Infraestructuras y operadores sensibles
Las infraestructuras sensibles son aquellas instalaciones, redes y servicios cuya interrupción o daño tendría un impacto significativo en la seguridad, la salud, la economía o el bienestar social. En total son doce sectores: Tecnologías de la Información y Comunicaciones, energía, infraestructuras y medios de transporte y logística, abastecimiento de agua, sanidad, sectores industriales de riesgo, gobierno y administración pública, cadena alimentaria, finanzas, agentes económicos relevantes, residuos urbanos e industriales, e investigación
Los operadores sensibles son las entidades responsables de gestionar y mantener estas infraestructuras. Su papel es esencial para garantizar la continuidad de los servicios que sostienen el tejido socioeconómico de Euskadi. Una interrupción en cualquiera de estos ámbitos podría afectar a la vida diaria de la ciudadanía, la competitividad empresarial y la estabilidad del Territorio, por lo que su protección es una prioridad estratégica de la que se ocupa el Departamento de Seguridad.
Amenazas híbridas
PISE, alineado con el Plan General de Seguridad Pública de Euskadi, responde a la creciente complejidad de las amenazas híbridas, que combinan riesgos físicos, ciberataques y factores medioambientales. Estas amenazas pueden afectar simultáneamente a infraestructuras sensibles, servicios esenciales y la confianza ciudadana, por lo que requieren una estrategia coordinada y multidimensional.
El Gobierno Vasco apuesta por un modelo integral de seguridad que combina prevención, respuesta y resiliencia, involucrando tanto a instituciones públicas como a operadores privados. Esta colaboración público-privada es clave para anticipar riesgos, minimizar impactos y garantizar la continuidad de los servicios esenciales.
Próximos hitos
En el primer trimestre de 2026, se llevará a cabo un nuevo simulacro centrado en la amenaza del cambio climático y sus consecuencias en la seguridad, abordando escenarios como fenómenos extremos y su impacto en infraestructuras y servicios. Posteriormente, en el segundo trimestre de 2026, se desarrollará un simulacro integral que pondrá a prueba la capacidad del sistema para responder de manera coordinada ante riesgos físicos, lógicos y medioambientales, validando así la preparación global de Euskadi frente a amenazas híbridas.

