
Viena y Ámsterdam presentan en House Action su política de vivienda social como clave para garantizar una vivienda asequible a toda la ciudadanía
- Las dos ciudades europeas han participado en la mesa redonda de políticas internacionales de vivienda junto a la alcaldesa de Biarritz, Maider Arosteguy, y el director de Vivienda, Suelo y Arquitectura del Gobierno Vasco, Pablo García Astrain
- Todas las personas participantes han coincido en señalar como esencial dotar de una financiación estable a las diferentes políticas de vivienda y en potenciar tanto la colaboración interinstitucional como la público-privada
Viena y Ámsterdam, dos de la ciudades europeas referentes en política de vivienda pública, han compartido hoy en el I Congreso Internacional House Action: Ciudades resilientes ante mercados residenciales tensionados, sus recetas para solucionar el problema de la vivienda junto con la alcaldesa de Biarritz, Maider Arosteguy y el director de Vivienda, Suelo y Arquitectura de Gobierno Vasco, Pablo García Astrain.
La responsable de Relaciones Internacionales de Wiener Wohnen (el organismo vienés que gestiona las viviendas municipales de la ciudad), Veronika Iwanowski, ha sido la encargada de explicar el momento y la evolución que vive la capital austriaca en la que más de la mitad de sus 2 millones de habitantes viven en viviendas sociales. Esto supone más de un 40% del parque de viviendas de la ciudad.
Iwanowski ha señalado que esta política beneficia a la ciudad en su conjunto, “porque tenemos rentas asequibles, efecto de reducción de alquiler, se ofrece protección a los inquilinos, hay leyes que evitan desahucios y, además, se genera empleo y se permite una buena mezcla que impide la discriminación”. La técnica vienesa ha explicado también que la principal financiación de su vivienda social llega a través del 1% del IRPF de todos los austriacos. “Gracias a esta financiación estable, cada año necesitamos menos inversión y tenemos también otras políticas diversas que animan a ONGs y al sector privado a construir vivienda pública para el bien común, que se adapta a las necesidades reales de nuestro tiempo, por ejemplo el aumento de hogares monoparentales”.
Por su parte, el profesor de Vivienda y Catedrático de Geografías Políticas y Económica, de la Universidad de Ámsterdam, Richard Ronald, ha señalado que la vivienda social en la capital neerlandesa tiene una larga historia de más de 150 años y que incluía, además de esta tipología, otras posibilidades como la generación de comunidades de viviendas impulsadas por diferentes grupos como sindicatos, profesores, etc. A pesar de esta trayectoria, reconoce que los Países Bajos siguen necesitando ahora mismo la construcción de más de 400.000 viviendas, porque hay una escasez de vivienda de bajo coste.
Ronald ha descrito como en los últimos años muchas viviendas vacías han pasado a formar parte del mercado de alquiler y que se está activando la construcción de nuevas viviendas. El profesor holandés aconseja empezar a trabajar de manera urgente y permanente en una política de vivienda pública porque es una cuestión que necesita mucho tiempo hasta llegar a una solución efectiva, “necesitamos, además, incorporar también la colaboración público-privada y aumentar la financiación para soluciones variadas, como por ejemplo las coviviendas”.
La alcaldesa de Biarritz, Maider Arosteguy, ha puesto el foco en el enorme problema que supone para una ciudad pequeña tener una lista de espera de acceso a la vivienda de más de 2.000 personas. En este sentido, culpaba al gobierno francés de obligarles a cumplir leyes que son imposibles en municipios como el suyo, que no tiene apenas capacidad para construcción nueva ya que más del 50% del territorio es no construible. “Ahora estamos trabajando con la Mancomunidad del país Vasco para construir 250 viviendas más, el 60% de ellas sociales”. Arosteguy apunta que, “necesitamos tener una visión global y poner en una mesa a todos los actores implicados para ver qué podemos hacer con más pragmatismo y menos dogmatismo”.
Por último, el director de Vivienda, Suelo y Arquitectura del Gobierno Vasco, Pablo García Astrain, ha puesto el punto final a la mesa redonda reivindicando el papel líder de Euskadi en el Estado a la hora de desarrollar políticas de vivienda, desde la Ley Maturana en 1984 hasta la reciente aplicación de las zonas tensionadas. García Astrain ha confirmado que el Gobierno Vasco quiere llegar a 2036 con un parque público de viviendas de 50.000 unidades y pasar del actual 7% de VPO a un 12% en el mismo período de tiempo. Por otro lado, ha subrayado el cambio en la política municipal de vivienda por parte de los ayuntamientos vascos, “hemos tenido un despertar municipal con el problema de la vivienda, hemos pasado de la desconfianza a que nos concedan todo tipo de posibilidades para intervenir en su parque de viviendas. Esto, sin duda, responde a una toma de conciencia de la magnitud del problema. Es de agradecer esta mayor colaboración institucional”.




