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El Plan Director de Vivienda 2025-2027 supera su trámite final en el Parlamento Vasco y desplegará una inversión total de 3.250 millones de euros

1 de octubre de 2025
  • Denis Itxaso: “Este es un Plan de un Gobierno en posición de combate que incrementa recursos y despliega acuerdos y reformas para hacer frente a la emergencia habitacional en Euskadi”
  • El consejero de Vivienda y Agenda Urbana ha destacado además que “la vivienda constituye mucho más que un bien de mercado” y ha expresado que se trata de “la base material de la vida y el punto de acceso a otros muchos derechos sociales”

El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha presentado hoy en la Comisión de Vivienda del Parlamento Vasco el Plan Director de Vivienda 2025-2027, el documento que marcará la hoja de ruta del Gobierno Vasco en materia de vivienda para los próximos tres años. El Plan nace, en palabras del consejero, “con la ambición de señalar la hoja de ruta para hacer frente a la emergencia habitacional, revirtiendo las actuales tendencias para que nuestras generaciones presentes y futuras puedan ejercer de manera efectiva su derecho de acceso a una vivienda digna y asequible”.

Itxaso ha subrayado que no se trata de un plan técnico más, sino de un proyecto político y social que responde a una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía. Según ha destacado el consejero, “la vivienda constituye mucho más que un bien de mercado. Es la base material de la vida, el espacio donde se desarrolla el proyecto personal y familiar, y el punto de acceso a otros muchos derechos sociales: empleo, salud, educación, etc. Sin vivienda, todos los demás derechos se ven limitados o, directamente, son imposibles de ejercer”.

Un Plan en “posición de combate”

Durante su intervención, Itxaso ha reiterado que Euskadi vive hoy una auténtica emergencia habitacional y ha reconocido que “miles de hogares dedican casi cuatro de cada diez euros a pagar un techo”. En ese sentido, ha añadido que “no tienen margen para formar una familia, para ahorrar y su capacidad de consumo está muy limitada. Y todo ello tiene consecuencias humanas, sociales y económicas”.

Por ello, ha defendido que este nuevo Plan se conciba como un instrumento de acción: “Necesitamos un Plan en posición de combate para enfrentar el problema del acceso a la vivienda en todos los frentes. Con políticas de oferta, para aumentar la vivienda protegida y asequible, actuando también sobre la ciudad construida. Y políticas para proteger a las personas demandantes en tanto llegan unas soluciones que requieren tiempo y que es necesario acelerar y agilizar”.

Diagnóstico realista de la situación

El Plan arranca de un diagnóstico detallado que constata la transformación de la sociedad vasca y el agravamiento del problema de la vivienda. “Este es el punto de partida de nuestro Plan. No lo ocultamos, no lo maquillamos: lo asumimos con realismo. Pero lo más importante es que también lo asumimos con determinación, porque cada problema diagnosticado se traduce en un reto, y cada reto en una oportunidad de actuar”, ha afirmado Itxaso.

Los datos son contundentes: Euskadi cuenta con una población más envejecida, con un 25% de personas mayores de 65 años y nuevas necesidades de vivienda accesible y adaptada. La producción de viviendas sigue siendo insuficiente: en 2024 se finalizaron 1.956 viviendas protegidas, “el mejor dato desde 2014, pero aún lejos de lo que exige la demanda”. A ello se suma un mercado de alquiler muy tensionado. “Los precios alcanzaron una media de 761 euros, aunque en municipios como Donostia superan los 1.000 euros, cifras inasumibles que retrasan la emancipación y amplían la brecha social”, ha expresado.

Cinco ejes estratégicos para responder a la emergencia

Durante su intervención, el consejero ha explicado que el Plan establece cinco grandes ejes de actuación. El primero y prioritario es la promoción de vivienda asequible. “El objetivo prioritario de este Plan es promover 7.000 viviendas de alquiler asequible durante la presente legislatura, de las cuales 5.250 se pondrán a disposición de la ciudadanía en los próximos tres años. Estas viviendas se destinarán especialmente a jóvenes, mayores, colectivos en situación de vulnerabilidad y también a familias de clase media y personas trabajadoras con bajos ingresos”.

El segundo eje es la rehabilitación del parque edificado, con la previsión de financiar actuaciones en 62.000 viviendas y 10.000 edificios en estos tres años, de los cuales 3.500 y 20.000 viviendas lo serán incluyendo la mejora de su eficiencia energética, impulsando la aplicación de las ITEs y mejorando considerablemente los niveles de accesibilidad y eficiencia energética del parque existente de edificios y viviendas de Euskadi. Si en 2025 y 2026 el impacto de la política de rehabilitación debe alcanzar anualmente al 2,5% de los edificios residenciales vascos, en 2027 ese porcentaje debe situarse ya en el 3%.

Este Plan refuerza las políticas de rehabilitación integral, con especial atención a los barrios vulnerables. Actualmente, el Gobierno Vasco trabaja en 28 barrios de 23 municipios, y nuestra intención es ampliar y consolidar estas intervenciones. “Si queremos garantizar un derecho efectivo a la vivienda, no basta con construir nuevas unidades; debemos rehabilitar las existentes. La rehabilitación no es solo una mejora arquitectónica: es una apuesta por la sostenibilidad ambiental y por la cohesión social”, ha reconocido Itxaso.

El tercer eje se centra en ayudas y prestaciones para que nadie quede excluido. “Actualmente cerca de 50.000 hogares reciben mensualmente una ayuda económica (PEV, Gaztelagun o Emantzipa) que les ayuda a paliar sus dificultades para acceder a una vivienda”. Por eso, ha subrayado el consejero, “no podemos permitir que jóvenes con proyectos vitales, familias monoparentales o personas mayores dependan de la suerte o del azar para tener un hogar”.

El cuarto eje impulsa la modernización del sector de la construcción, apostando por la industrialización, la digitalización y la construcción modular para duplicar la capacidad de respuesta del sector. “Si queremos dar respuesta a las nuevas demandas habitacionales, a la creación de nuevos hogares y al déficit de oferta acumulado en estos últimos años, necesitamos duplicar multiplicar la oferta del sector, para situarla en un rango de entre 8.000 y 10.000 viviendas anuales. Esta respuesta pasa por la industrialización del sector”, ha señalado.

Por último, el quinto eje es la gobernanza y coordinación, reforzando la colaboración con ayuntamientos, diputaciones, agentes sociales y ciudadanía. “La gobernanza compartida no es un mero formalismo: es la garantía de que las políticas serán efectivas en el territorio, porque se diseñan y aplican con quienes conocen de cerca la realidad local”.

Zonas tensionadas: una herramienta de justicia social

Una de las principales novedades del Plan es la declaración de zonas tensionadas, que alcanzará en 2025 al 70% de los municipios vascos que cumplen las condiciones que establece la Ley 12/2023 para ser declarados como tales. “La declaración de una zona tensionada no es un gesto simbólico ni un label, es el reconocimiento de un problema que se acompaña de medidas concretas que buscan reequilibrar el mercado y proteger a los residentes”, ha explicado Itxaso.

Entre estas medidas, ha destacado el control de precios de alquiler, la prórroga de contratos, incentivos fiscales para propietarios, la limitación de pisos turísticos y planes locales de vivienda. “Desde el equilibrio y el acuerdo, las zonas tensionadas son una herramienta de justicia social que tratan de corregir los desequilibrios del mercado y que barrios enteros se conviertan en espacios inaccesibles para sus propios vecinos”.

Reforma normativa e inversión sin precedentes

El Plan se apoya en un sólido paquete de reformas normativas, entre ellas la Ley de Medidas Urgentes en materia de Suelo, Vivienda y Urbanismo, que agilizará la producción de vivienda protegida, y un Decreto de Medidas Urgentes que permitirá, por ejemplo, transformar locales en desuso en viviendas.

Asimismo, se contempla un esfuerzo inversor histórico: 3.250 millones de euros en tres años, incluyendo el gasto consolidado del Departamento, de Visesa y Alokabide, y el gasto fiscal de las diputaciones. “Invertir en vivienda es invertir en cohesión social, en igualdad de oportunidades, en salud, en dinamización económica, en sostenibilidad ambiental y en el futuro de nuestros jóvenes”, ha afirmado Itxaso.

El Plan también prevé la creación de un gran fondo social de vivienda, con la participación del BEI, el ICO y socios vascos, para atraer capital privado hacia proyectos de vivienda asequible.

Un problema con solución

El consejero ha querido concluir su comparecencia con un mensaje de confianza. “Sé que muchas familias viven con la angustia de dedicar buena parte de sus ingresos al alquiler y que muchos jóvenes sienten frustración porque no pueden emanciparse. No minimizamos esta realidad, pero tampoco nos resignamos”.

“Este Departamento y este Gobierno afronta esta situación en permanente posición de combate. Con un Plan para dar la batalla por el derecho subjetivo que reconoció con carácter pionero nuestra Ley Vasca de Vivienda. Un Plan que pone programas, recursos y acciones para avanzar hacia las soluciones impulsando 7.000 viviendas de alquiler asequible en la legislatura y cumplir los objetivos del Pacto Social por la Vivienda.”

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