
El consejero de Salud denuncia al Ministerio de Sanidad de Mónica García “que se pronuncia sobre lo ya legislado y no avanza en lo que le compete”
- Alberto Martínez revela la inacción de la ministra Mónica García para paliar el déficit de médicos, competencia exclusiva de su Ministerio, que no ha tenido en cuenta ninguna de las propuestas del Gobierno Vasco
- El consejero anuncia que no participará en el Consejo Interterritorial, mientras el Ministerio siga manteniendo una actitud arbitraria hacia Euskadi
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco denuncia la actitud del Ministerio de Sanidad, cuya gestión se caracteriza “por una ausencia en sus competencias esenciales y una sobrerrepresentación en aquellas materias que no le corresponden”, ha afirmado el consejero Alberto Martínez en su comparecencia esta mañana en la Comisión de Salud del Parlamento Vasco.
En un contexto de déficit de profesionales que afecta no solo a Euskadi sino a toda Europa, competencia exclusiva del Ministerio de Sanidad, el consejero ha explicado a los parlamentarios vascos que, a pesar de la actitud propositiva y colaborativa del Gobierno Vasco, con el planteamiento de diferentes propuestas, “novedosas, algunas arriesgadas, ninguna ha sido tenida en cuenta”.
Martínez ha recordado que desde Euskadi se han planteado medidas concretas para reforzar el sistema sanitario, como el aumento de las unidades docentes, la ampliación del número de plazas MIR o el retraso de la edad de jubilación. Además, se ha apostado por favorecer la formación en proximidad y por defender el euskera como un elemento de arraigo para los profesionales sanitarios.
Gracias a este esfuerzo, la EHU ya ha incrementado el número de estudiantes de Medicina en euskera con 32 plazas para este curso. Sin embargo, la propuesta para que el conocimiento de euskera sea valorado en la convocatoria MIR, una posibilidad recogida en la Ley de formación de especialistas y en su Decreto de desarrollo, ha recibido un rechazo arbitrario por parte del Ministerio.
Resulta contradictorio que el propio Ministerio presuma ahora de garantizar el derecho a ser atendido en lenguas oficiales en los hospitales, mientras impide aplicar medidas concretas que fortalezcan ese derecho en Euskadi. Una inacción que, en palabras del consejero, “tapa la responsabilidad de sus competencias a costa de invadir las nuestras. Se pronuncia sobre lo ya legislado y no avanza en lo que le compete”, ha declarado.
A esta situación se suma la gestión del Sistema de Información de Financiación de la Cohesión (SIFCO). De un total de 312 millones de euros que aporta toda España, Euskadi soporta 169 millones, lo que equivale a que un 5% de la población asuma el 60% de la factura total. Este cálculo es considerado claramente confiscatorio y evidencia, según el consejero de Salud, “la nula voluntad del Ministerio de reconducir una situación que le corresponde directamente”.
En este sentido, y “considerando la falta de respuestas significativas del Ministerio de Sanidad a nuestras peticiones y la importancia de un diálogo efectivo para abordar los desafíos de salud, hemos decidido no participar en el Consejo Interterritorial de Salud hasta que se restablezca una comunicación constructiva y se atiendan nuestras preocupaciones”, ha anunciado Martínez. El consejero ha fundamentado esta decisión en la falta de diálogo efectivo, ya que el Ministerio no ha ofrecido respuestas concretas que permitan avanzar en un marco de cooperación real; en la pérdida de confianza por ausencia de soluciones y en la inacción ante las peticiones y preocupaciones expresadas desde Euskadi, que no han sido consideradas, dificultando la capacidad de afrontar de manera eficiente los retos del sistema sanitario y la falta de profesionales.



