Desde la aprobación de la Ley 17/2008, de 23 de diciembre, de Política Agraria y Alimentaria, han pasado casi 17 años en los que se han producido cambios sustanciales en el sector agroalimentario de Euskadi tanto en el marco normativo, fundamentalmente el de la Política Agrícola Común (PAC), como en el ámbito estructural y productivo. Es por ello por lo que se hace necesario una actualización de la citada norma adaptándola a la realidad actual del sector agroalimentario vasco.
Este proceso de actualización normativo deberá permitir disponer de un sistema agroalimentario en Euskadi próspero para las generaciones actuales y futuras que haga posible poner en práctica las condiciones que faciliten la respuesta a retos tales como los siguientes:
- La defensa del modelo agroalimentario de Euskadi con base de agricultura familiar.
- El impulso al rejuvenecimiento de los titulares de explotaciones agrarias para asegurar la pervivencia del sector agrario vasco.
- La defensa del suelo agrario como base de la actividad productiva, del sostenimiento del medio rural y de la gestión del paisaje.
- El refuerzo del papel del sector agroalimentario vasco y forestal en la sostenibilidad ambiental de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
- El impulso a la modernización tecnológica y digital en el sector agrario y alimentario.
- El fomento de la producción y comercialización de alimentos seguros y de calidad, remunerados debidamente por el consumidor, y como factor de autoabastecimiento alimentario y sustento de nuestra gastronomía.
- El incremento de la sensibilización de la sociedad vasca sobre el papel que desempeña el sector agroalimentario y forestal en la producción de alimentos y la gastronomía.
- La adopción de medidas para la preservación del paisaje y la biodiversidad, la captación de carbono y gestión medioambiental, la conservación del medio rural y gestión equilibrada del territorio, así como para el mantenimiento del patrimonio cultural de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
La respuesta a estos retos requiere establecer un marco jurídico que sea acorde con el proceso de flexibilización de la normativa comunitaria. La nueva ley facilitará la gestión y la tramitación de ayudas y permitirá la conservación y el uso del suelo agrario impulsando la sensibilización de las políticas ambientales con la actividad agraria. Asimismo, apostará por el relevo generacional con una mayor presencia de la mujer en el sector. La norma fomentará la innovación y el uso de tecnologías en el sector agrario y el empoderamiento al primer sector.
La aprobación de la nueva ley en materia agraria, alimentaria y gastronómica se presenta como una oportunidad alineada con lo establecido en la Comunicación de la Comisión de 19 de febrero de 2025 “Una visión de la agricultura y la alimentación: configurando juntos un sector agrícola y agroalimentario atractivo para las generaciones futuras”.
En dicha Comunicación se subraya la necesidad de avanzar hacia un sector agrario, alimentario y gastronómico que, además de ser competitivo, resulte justo y sostenible, tanto para las generaciones presentes como para las futuras.
La norma establecerá el marco jurídico-normativo que facilite la consecución de los siguientes objetivos:
a) Adecuar las explotaciones agrarias a las exigencias del mercado.
b) Mantener y defender el apoyo público a la renta de los agricultores desde la PAC o desde las administraciones vascas competentes.
c) Reforzar el poder de negociación del sector productor en la cadena de valor alimentaria.
d) Impulsar el relevo generacional y la incorporación de jóvenes al sector agrario, con especial incidencia en el acceso a la titularidad de mujeres.
e) Actualizar y renovar los instrumentos vigentes de defensa del suelo agrario.
f) Desarrollar tecnologías que hagan compatible el uso del suelo agrario con la implantación de energías renovables.
g) Acelerar la investigación de los centros tecnológicos vascos, la captación de innovaciones externas, el asesoramiento y la transferencia del conocimiento, la digitalización y la modernización tecnológica.
h) Potenciar el papel del sector agrario en la disminución de la huella de carbono y la protección no dañina de la biodiversidad.
i) Impulsar el uso sostenible de fitosanitarios y fertilizantes para proteger la calidad de los suelos.
j) Vigilar y preservar la sanidad vegetal, animal y forestal de las producciones, fomentar el bienestar animal y el uso eficiente del agua de riego.
k) Potenciar la economía circular y luchar contra el despilfarro alimentario.
l) Garantizar la elaboración de alimentos que sean un referente de calidad en los mercados, ofrezcan plenas garantías para la salud y el bienestar de los consumidores, y sean un referente de nuestra gastronomía.
m) Disminuir la dependencia alimentaria externa, así como posibilitar el acceso de los productos alimentarios vascos a los mercados generadores de mayor valor añadido.
n) Asegurar la trazabilidad de las producciones agroalimentarias vascas e impulsar la transformación competitiva de estas.
o) Controlar la seguridad de nuestra cadena alimentaria.
p) Mejorar la promoción y comercialización de nuestras producciones abriendo nuevos mercados, y en general, potenciar la industria agroalimentaria vasca.
q) Introducir en el modelo educativo vasco de secundaria, formación en materia agraria y alimentaria.
r) Impulsar campañas de sensibilización a la ciudadanía vasca sobre los valores de su sector agroalimentario.
s) Impulsar la colaboración de las administraciones agrarias vascas con las organizaciones profesionales agrarias y otros agentes sectoriales de Euskadi para difundir una imagen en positivo del primer sector


